Cultura

Netflix and Chill: no todo es sexo a la carta

Artículo publicado el 10 de Agosto de 2017
Artículo publicado el 10 de Agosto de 2017

Una noche de invieron que apesta a manzanilla, una resaca de paracetamoles o, sencillamente, querer darse un atracón. No importa el motivo, Netflix es la tentación. Hasta el punto de que una expresión tiene un claro significado que va más allá de Narcos o Stranger Things, Sabemos lo que implica, pero... ¿de dónde viene?

Empecemos con un poco de historia. ¿Sabíais que el antepasado directo de Netflix & chill” data de finales del siglo XIX, cuando se introdujo la noción del ámbito privado en forma de “Want to come up and see my etching?” [¿Quieres ver mi colección de sellos?, ndlt]. Y sí, en la época, los sellos eran EL pretexto para encontrarse a solas con el/la que tu corazón eligiese. Así que nada se inventa, todo es reciclado.

Pero regresemos a Netflix. No es necesario haber leído toda la obra de Naomie Klein para saber que la fuerza de una marca está relacionada con el poder de evocación: ¿qué mejor para invadir el espacio mental del consumidor que los productos culturales y el idioma? La plataforma de streaming no está dando sus primeros pasos inesperados. Sobre todo, porque ha conseguido hacer como suyo el término "binging" [atracón, ndlt], “Netflix & chill” es capaz de desconectarlo de su principal actividad: la televisión. Expresión sustantiva capaz de mutar en verbo, hace referencia directa a Netflix y, ademas, evoluciona: escribir en Whatsapp “¿Netflix & chill ;)?”, no implica necesariamente utilizar Netflix, puede ser con cualquier otra plataforma. Lo importante es la idea. El gran logro es notable: cambiando al lenguaje tradicional, “Netflix & chill” ha reinventado el campo léxico del sexo.

El humor y un giro definitivo

2007 es el año de gracia, Netflix decide pasar de del envío a domicilio de DVD a la plataforma de streaming. Acertó. Los arqueólogos de Internet datan el primer caso de la expresión “Netflix & chill” del 2009 en el seno del Black Twitter, es decir, un criadero de tendencias bastante recurrido por los expertos de marketing a falta de buenas ideas.

En este momento, y hasta 2012, la expresión no presenta ningún subtexto con doble sentido. Sin embargo, un primer cambio lingüístico notable se produce a finales de esta época: previamente “about to Netflix & chill”, la expresión se desprende poco a poco de su pretexto para ser autosuficiente.   

En 2013, la plataforma de streaming despega (el efecto House of Cards influye) y consigue captar a millones de usuarios. “Netflix & chill” es cada vez más utilizado. No obstante, conserva su primera dirección (de la misma forma que “Youtube & chill”, por ejemplo) y sigue ligada al Black Twitter

Es durante el verano de 2014 cuando todo parece dar un vuelco y se vive un punto de inflexión. Un puñado de chicas jóvenes manifiestan sus dudas en Twitter respecto a la completa inocencia de la noche titulada “Netflix & chill”. Estamos lejos del actual tono: la voluntad aquí es prevenir a sus semejantes de potenciales desvíos y hacer una llamada a la prudencia. La escala negativa continúa a lo largo del verano hasta el otoño de 2014, cuando varios mensajes en Twitter denuncian la situación de una amiga infeliz que de verdad quería disfrutar viendo Orange Is The New Black. ¿Va “Netflix & chill” por el camino de convertirse en una alarma ante un potencial “violador a la vista”?

Sin embargo, el humor consigue asentar la expresión. Octubre de 2014: la expresión sigue tomando fuerza entre el sector masculino que, más que negar la evidencia del subtexto sexual, le da un giro humorístico. Comienza un maratón picante que, principalmente, se desarrolla en Twitter y Tumblr. El punto culmen llega en enero de 2015, cuando el espíritu santo del amor se pronuncia en forma de tuit con un “Netflix & chill starter pack”, decidiendo que la inocencia ya no era necesaria frente a las reales intenciones transmitidas por esta expresión.   

¿Y el sexo en todo esto?

A partir de febrero de 2015 la bola de nieve es ya imparable. Vine se apropia de la expresión, se suceden los memes, los famosos lo utilizan, el resto del mundo aprovecha la ocasión, Urban Dictionnary talla su definición en mármol, las búsquedas de Google hacen estallar la estratosfera: “Netflix & chill” ha ganado su estatus de lema en la cultura popular. 

Entre sus momentos más recientes de gloria mencionamos el reconocimiento prudente de la propia Netflix. Prudente, ya que no se le puede escapar que muchas bromas sobre el tema giran alrededor del discutible consentimiento de una parte. El debate sobre la sexualización nociva de toda actividad incluyendo a un hombre y una mujer – a costa de las mujeres –sigue ahí. De igual manera, Twitter también plasma las primeras quejas de adolescentes asustados de que sus padres hablen de sus amistades “Netflix & chill”. Y es que cuando tu madre lo entiende es el principio del fin.

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El artículo original se publicó en Girlshood, una revista para chicas incansables.