Cultura

PIIGS: Europa no es un matadero

Artículo publicado el 14 de Abril de 2017
Artículo publicado el 14 de Abril de 2017

¿Qué sucedió realmente tras la crisis del 2008 en Europa?, ¿cuáles fueron las consecuencias de las políticas de la Unión Europea para los países del Mediterráneo? Tres cineastas italianos intentan responder a estas preguntas contando verdades poco convencionales.

PIIGS – O cómo aprendí a preocuparme y a combatir la austeridad es el documental independiente de tres cineastas italianos, Adriano Cutraro, Federico Greco y Mirko Melchiorre, que se estrenará en los cines el próximo 27 de abril.

El título, atractivo y provocativo al mismo tiempo, hace referencia a la situación de los países europeos que rodean al Mediterráneo (PIIGS es un acrónimo en italiano para Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España) y que más han sufrido el estallido de la crisis del 2008. El peyorativo acrónimo evoca voluntariamente la palabra inglesa “pigs”, cerdos, destacando que estos países son en realidad los menos virtuosos de la Unión Europea (UE) y que representan un peligro para todo el sistema.

“Estuvimos grabando este documental, que nos costó cuerpo y alma, durante más de cinco años para transmitir un mensaje importante: existe un sistema diferente de hacer política, un sistema centrado en la economía real que no se compromete ni con los grupos de cabildeo ni con los grandes bancos de inversión. Depende de nosotros darnos cuenta que es posible cambiar el rumbo”. La película es un verdadero reto al pensamiento económico dominante en Europa; en ella se ve a quienes luchan y se comprometen civilmente para demostrar que existe una Europa diferente y que se describe en el documental a través de entrevistas e imágenes que atestiguan las dificultades que los ciudadanos comunes europeos enfrentan a diario.

En el proyecto han participado personalidades ilustres de los campos económico y literario como el filósofo y lingüista Noam Chomsky, el ex ministro griego de finanzas Yanis Varoufakis, la asesora económica de Bernie Sanders Stephanie Kelton y el escritor italiano Erri De Luca.

El documental incluye también otros protagonistas, como los empleados de la pequeña gran Cooperativa Social de Monterotondo (RM) que se encarga de la protección y la inserción laboral de personas con discapacidades. “Elegimos una realidad que podría ser universal – explican los cineastas – porque la experiencia de la cooperativa une muchas otras realidades alrededor de Europa. El cine es un medio de comunicación que une, y nos gustaría que nuestro documental hiciera lo mismo”. La cooperativa representa un ejemplo virtuoso en el marco de la prestación de servicios sociales, muy alejado de los juegos de poder de las mafias locales pero no lo suficientemente apoyada a nivel financiero. De hecho, como muchas otras empresas y asociaciones europeas, la Cooperativa Social de Monterotondo no está en condiciones de sostenerse por sí sola y a pesar de contar con un volumen anual de 2 millones de euros, no logra desenvolverse en medio de los problemas presupuestarios que la oprimen.

Con la crisis de 2008, de hecho, los gobiernos de los países que no respetan los parámetros de austeridad dictados por la UE (un ratio deuda/PIB no superior al 60% y un ratio de déficit público/PIB inferior al 3% anual), se vieron obligados a recortar la financiación de sectores públicos como la salud, la educación y la asistencia social, delegando dichos servicios a entes privados.

“El documental es una denuncia no convencional contra la mala gestión administrativa a nivel europeo y nacional – continúan explicando los cineastas – No es convencional porque se opone a la información ofrecida por los medios tradicionales que a menudo omiten las verdades incómodas del sistema”.

PIIGS es un viaje por la Europa de las contradicciones, una Europa que quiere reparar los daños causados a la economía real, hecha de hombres y mujeres que cada día deben enfrentarse a problemas financieros y ocupacionales concretos y que muchas veces no logran ser apoyados adecuadamente por un aparato político administrativo que protege sus propias necesidades. 

“¿Es realmente posible que exista un vínculo tan estrecho entre las altas esferas del poder económico y los pequeños espacios de los problemas cotidianos? – dice la voz del narrador del film, Claudio Santamaria, ganador del David di Donatello 2016 [premio otorgado por la academia de cine italiana, ndlr] por Le llamaban Jeeg Robot – ¿Es cierto que somos cien perros en una sala con noventa y cinco huesos? ¿Quién decide si los huesos deben ser noventa y cinco o cien?”. En una Europa que viaja a dos velocidades, la cultura juega un papel fundamental; y es justamente a través de un producto cultural “que explota como una bomba mediática” que los tres cineastas quieren irrumpir en el panorama europeo para despertar las conciencias y estimular reflexiones y debates. 

Con una historia despiadada y un montaje frenético, el documental PIIGS busca explicar con un lenguaje simple lo que está sucediendo en nuestra economía y en nuestros bolsillos a nuestras espaldas.

La crisis es un tema actual que afecta y afectará a cada uno de nosotros por muchos años. Aunque no estemos en condiciones de dar respuestas inmediatas para superarla, no somos impotentes. Al contrario, podemos trabajar conjuntamente para tratar de encontrar soluciones. El documental no ofrece remedios contra la crisis, pero sería posible encontrarlos a través de la concienciación, creando una identidad cohesiva entre países que sufren las mismos problemas y aplicando una medida común para resolver los males que afligen a los países del Mediterráneo: el llamado “crecimiento sostenible” apuntaría al cuidado del bienestar ciudadano y del medio ambiente, en vez de buscar satisfacer las medidas de austeridad. 

“No somos cerdos y no podemos esperar más para demostrarlo”.