Cultura

Porqué la resolución 1701 incumple las expectativas

Artículo publicado el 25 de Agosto de 2006
Artículo publicado el 25 de Agosto de 2006
Siguiendo la resolución 1701 Europa prepara una fuerza de mantenimiento de la paz para el Líbano. El congreso judío europeo nos explica porqué esta resolución trae esperanzas pero no garantías.

El Congreso Judío Europeo trabaja duro para convencer a los gobiernos europeos de que Hezbolá está apoyado, financiado, entrenado y armado por Siria e Irán, dos gobiernos empeñados en desbaratar cualquier plan de paz duradera para la región. Esta organización se pregunta: ¿Cómo puede un plan de paz salir adelante si estos gobiernos se declaran públicamente comprometidos con la destrucción de Israel y lideran una campaña mundial contra el pueblo judío?

Los defectos de la resolución 1701

Sin duda, muchos judíos europeos se congratularon por la adopción de la resolución 1701, pero cómo se ejecute es otra cuestión. A pesar de que va más allá que sus predecesoras exigiendo al gobierno libanés (apoyado por la fuerza multinacional UNIFIL) restablecer su soberanía al sur del país, hasta ahora de facto en manos de Hezbolá, dicha resolución no elimina la amenaza que Irán y Siria representan. Tal y como indica el nombrado mandato de la ONU, el envío de armas desde Irán y Siria debe cesar y la fuerza multinacional enviada debe impedir el rearme de Hezbolá. Ya en 2004 la resolución 1559 pedía el desarme del grupo y el Congreso entiende que ya ha llegado el momento de que este se lleve a cabo.

Si el gobierno libanés aprovecha esta oportunidad de oro para recuperar el control del sur del Líbano y las zonas controladas por Hezbolá, apoyado por la comunidad internacional, se daría un gran paso para la paz en la zona. A pesar de todo, si se quiere alcanzar una paz duradera la campaña de Irán contra el pueblo judío debería afrontarse por separado y de manera directa.

La amenaza Iraní

Transcurridos 60 años del intento de exterminio del pueblo judío, el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad declaró que “Israel debía ser borrada del mapa”, además de negar en repetidas ocasiones la existencia del Holocausto. Estas afirmaciones de Ahmadinejad, del todo desacertadas, profanan dos de los principios más importantes para los judíos europeos: La memoria de la Shoah y la existencia del Estado de Israel.

Del mismo modo, el Congreso Judío Europeo sostiene que no es coincidencia que durante la misma semana en que civiles israelíes y libaneses se recuperaban de los efectos devastadores de la guerra, Teherán inauguraba una exposición de dibujos sobre el Holocausto. Irán, con estos actos, se ha convertido de manera intencionada en el máximo defensor de la inexistencia del exterminio Nazi.

Hezbolá, persiguiendo los mismos objetivos que Irán, trata de demonizar constantemente a los judíos. A través de su principal medio, el grupo chií difunde declaraciones antisemitas, acusaciones falsas y estereotipos originarios de la Europa medieval al respecto del pueblo judío. Por fortuna, Francia prohibió estas emisiones sobre todo gracias a la presión de su comunidad judía.

Aun así, a juicio del Congreso Judío de Europa, ésta debería hacer algo más al respecto. Como abordar la cuestión del antisemitismo, el militarismo, el programa nuclear y las declaraciones sobre el Holocausto por parte de Irán como una amenaza para Israel y la diáspora judía. Es en concreto éste nuevo peligro el que se esconde tras la actual crisis del Líbano.