Cultura

Radovan Karadzic: capturado en la línea 73

Article published on 25 de Julio de 2008
Article published on 25 de Julio de 2008
El presunto criminal de guerra más buscado, Karadzic, ha sido atrapado.

El médico Dragan Dabic, un hombre barbudo y con gafas, que se ganó el sustento durante años en una clínica privada de Nuevo Belgrado dedicado a la medicina alternativa, vivía modestamente. Como el ciudadano de a pie, no tenía miedo a mostrarse en el vecindario, iba a comprar y usaba el transporte público. Su vida cotidiana se vio brutalmente truncada cuando fue arrestado por el servicio secreto. Las huellas dactilares y el ADN no mienten: Dragan Dabic es el más buscado presunto criminal de guerra de la antigua Yugoslavia; más conocido mundialmente como Radovan Karadzic.

Karadzic es uno de aquellos políticos nacionalistas serbo-bosnios que en el parlamento de Bosnia Herzegovina amenazaron a los musulmanes bosnios con el exterminio. Karadzic era entonces jefe del Partido Demócrata Serbio (SDS) y presidente de la República Srpska, el régimen títere establecido en Bosnia Herzegovina por los serbios. Él y su general Mladic intentaron entre 1992 y 1995 transformar la recién independizada Bosnia en un territorio exclusivamente serbio. Para ello recurrieron a la expulsión, al bombardeo de las ciudades y finalmente al genocidio.

13 años después

Karadzic no fue sacado de su agujero de una manera tan mediática como Sadam Hussein. No hubo tampoco dramáticos tejemanejes nocturnos, como con la captura de Milosevic. Sin derramamiento de sangre ni resistencia, el anciano de 63 años estuvo bajo vigilancia durante varios días, pudo ser identificado a pesar del nombre falso, y finalmente fue capturado en la línea de bus 73.

Después de tantos años, su captura se había hecho de pronto posible. El presidente pro-europeo Borís Tadic ganó en mayo la mayoría parlamentaria, y su gobierno logró controlar al servicio secreto. Hasta entonces habían estado bajo la égida de su socio de coalición Vojislav Kostunica, que ya había mostrado su oposición a la entrega de Milosevic.

La voluntad política de cooperación con La Haya se vio sin duda reforzada por el regalo electoral de Bruselas al presidente Tadic. La UE y Serbia firmaron a finales de abril un plan de estabilización y asociación –en mitad de la agitada lucha electoral serbia.

Lo más curioso de la historia es la posición de los socialistas de Milosevic. Hace menos de dos años de la muerte de su anterior líder, pero ya están abrazados en una coalición con sus antiguos archienemigos –los socialistas gobiernan desde hace poco con el Partido Democrático (DS) que mandó a su jefe Milosevic a La Haya. El nuevo ministro del interior, Ivica Dacic, antaño deslenguado portavoz de Milosevic y sus sucesores en la jefatura del Partido, se apresuró a asegurar públicamente que los policías bajo su mando no habían tenido nada que ver con la detención.

El grupo de los manifestantes de extrema derecha de la organización Obraz, que se reunieron durante la noche del encarcelamiento en Belgrado, era demasiado reducido para afectar el rutinario transcurrir de las cosas en la capital serbia. La única fuerza política que eventualmente podría desencadenar protestas considerables es el Partido Radical Serbio (SRS) de Tomislav Nicolic.

Karadzic y Mladic: quien dice A, también tiene que decir B

Eso lo saben los dirigentes de Belgrado. La posible encarcelación del general Mladic significaría un gran esfuerzo para el Gobierno. Mladic ha tejido una tupida red de amistades con antiguos militares y miembros del servicio secreto. Aunque el ministro de defensa es un fiel de Tadic, eso no significa que controle esta red completamente. Sirva como ejemplo un dato: en Serbia hay 10 veces más generales jubilados que en activo.

Especialmente en Bosnia-Herzegovina, donde aún puede verse la sangrienta huella de Karadzic y Mladic, muchos bosnios celebraron la captura. Los políticos se mostraron satisfechos, mientras en Banja Luka, la capital de la República Srpska, las reacciones fueron variadas. Mientras los funcionarios del SDS, fundado por Karadzic, hablaban de una “justicia antiserbia” en La Haya, el primer ministro de la República Srpska Milorad Dodik no ocultó su satisfacción. La presión política sobre esta república cederá en parte, puesto que se sospechaba que Karadzic se ocultaba en esta parte de Bosnia-Herzegovina o en Montenegro.

El autor del artículo, Dragoslav Dedovic, es miembro de la red de corresponsales n-ost.