Cultura

WIELS: una fermentación puramente artística

Artículo publicado el 17 de Enero de 2007
Artículo publicado el 17 de Enero de 2007
El mayor centro de arte contemporáneo de Bruselas abrirá sus puertas el próximo 25 de mayo en los locales de la antigua fábrica de cerveza Wielemans-Ceuppen, cerca de la estación del Midi.

La reforma de la antigua fábrica de cerveza Wiels comenzó en enero de 2005 con un coste total de diez millones de euros. La financiación de esta monumental rehabilitación ha sido "europea y multicomunitaria", especifica su página web, que omite especificar que un tercio del presupuesto todavía no ha sido adelantado. Es decir, que la obra aún está esperando 1,5 millones de euros (especialmente, 500.000 euros de las regiones de Flandes y Bruselas). La comunidad francófona (Walonia), por su parte, no concederá sus fondos prometidos antes de 2008. El próximo mes de mayo, la apertura parcial de los 5.800 metros cuadrados de local puede retrasar el apoyo de los patrocinadores privados que, sin embargo, resultan esenciales para este ambicioso proyecto.

Testigo de modernidad

El Wiels es un edificio testigo de la arquitectura modernista industrial de Bruselas. Fue construido en 1930 por el arquitecto belga Adrien Blomme a petición de la familia Wielemans-Ceuppen: de hecho, su sala de fermentación será considerada durante mucho tiempo la más grande de Europa. Con la reforma se quiso poner en relieve las partes clasificadas como "Monumento Histórico".

Los objetivos: poner en marcha una "institución de arte contemporáneo única en Europa, (...) desarrollar las colaboraciones con los actores locales e internacionales y convertirse en un punto de referencia artístico, participando además en la redinamización de la ciudad", siempre según su página web.

Monumentos clasificados

La sala de los tanques de cobre será un restaurante, una librería y un escenario para espectáculos. El auditorio, la sala polivalente, el laboratorio audiovisual y el centro de documentación deberían atraer a los aficionados. Cuatro espacios estarán dedicados además a las exposiciones: el sótano -la sala de máquinas- y los tres pisos, luminosos y que ocupan cada uno una superficie de 600 m2. En mayo, sólo podrán ser accesibles al público dos pisos.

Tres espacios estarán reservados para talleres de artistas que estarán alojados en el centro durante toda su estancia (que podrá ser de seis a doce meses). Quince personas trabajarán allí como "mediadores", siguiendo el modelo del Palacio de Tokio de París.

"Queremos que siempre ocurra algo en el Wiels y que el público tenga ganas de quedarse al menos dos horas", subrayaba el pasado febrero Dick Snauwaert, el director del lugar, en una entrevista concedida al diario La Libre Belgique. Diversidad, eclecticismo y dinamismo: ésas son las ambiciones de los fundadores.

El artista británico Simon Starling propone desde el pasado 5 de diciembre una instalación visible de noche desde el exterior. El próximo mes de marzo, justo antes de la apertura del museo al gran público, la escuela de arquitectura de La Cambre presentará una investigación que da voz a testigos de los años setenta y ochenta para determinar cómo ha cambiado Wiels la vida del barrio.