Una familia está festejando la partida del hijo al servicio militar, músicos y parientes vienen a mi encuentro y, sin dilación, me invitan a la mesa para festejar con ellos. Me siento y la carne y el vino me rodean enseguida. El tío, sentado a mi lado, me pone en frente un billete: bebe sin pausa y me rellena el vaso; el padre del joven continúa pidiéndome una foto junto al hijo
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