La Parisienne de cafébabel

El sistema médico francés - la primera experiencia

Artículo publicado el 4 de Marzo de 2008
Publicado por la comunidad
Artículo publicado el 4 de Marzo de 2008
Mi primera visita a un hospital francés me dejo dudando que jamás pudiera recibir la ayuda medica adecuada si tuviera necesidad.  Fue el hospital Saint-Louis que me dio esta impresión preocupante del sistema medico francés. Fui a una fiesta en uno de los edificios de Saint Louis.
  El evento en si mismo no fue nada especial, menos la decoración interior:  cuando entré vi una pintura engañadora colgada en la pared, pareciendo La Balsa de la Medusa de Gericault.  Pero era solo una reproducción y en realidad era más parecida a una escena de una película de Paolo Pasolini.  Todo considerado,  tenías la impresión de estar al centro de una orgía griega en plena marcha, ilustrada en la manera detallada de un medico.  Según un tipo que trabajaba en el hospital, esto era el comedor y es la tradición de todos los hospitales parisinos de usar las caras de los empleados más altos para representar las escenas menos dignas.

Acción!

Hace un par de semanas mi familia vino a verme de Finlandia.  Después de una semana visitando todos los lugares de interés, era hora para los deportes: patinando en hielo en frente del ‘Hôtel de Ville’, el ayuntamiento.  Para mi madre esto no fue suficientemente emocionante, entonces se cayó, torciéndose la muñeca.  Allí fue donde la real aventura empezó.

Al puesto de primeros auxilios la muñeca se envolvió rápidamente y mi madre estaba determinada a continuar.  Afortunadamente los paramédicos no estuvieron de acuerdo y nos mandaron al hospital más cercano, el ‘Hôpital Hôtel Dieu’, en la isla de la cité, al mero centro de Paris.  El hospital estaba más o menos vació y entre los pocos había se encontraban todos tipos de personas, la mayoría sufriendo o de accidentes o de abuso de alcohol.  Estos llegaron al hospital acompañados por un par de policías - un tratamiento muy lujoso en mi opinión.  En Finlandia, donde estos casos son más que comunes, se llevan los incapaces a pasar la noche en una celda para curarlos de su habito.

Cuando mi madre paso a ver el doctor me toco un asiento de primera fila, llenando el rol de traductora.  Por las siguientes dos horas nos pasaron de las manos de una persona a las siguientes; nosotros no sabíamos como funcionaba, pero todos parecían saber exactamente que tenían que hacer con nosotros.  Después del rayos x nos toco servir de prueba para un interno, que nos entrevisto con el entusiasmo y la precisión de un novato.  También probo la movilidad de los ojos de mi madre, moviendo su pluma en frente de sus ojos y declarando con su mismo entusiasmo que estaba perfecto, impecable.  Pero el resulto de todo fue que tuvimos que ir a otro hospital porque algunos huesos estaban rotos.

La conclusión de la historia

Un taxi nos llevó al hospital Cochin para ver a un cirujano.  La recepción era bastante diferente; pongámoslo de esta manera: el tiempo tomado por los empleados para llegar del punto A a punto B era bastante menos.  No había muchos empleados y todos parecían haber tenido que ocuparse de más que suficientes huesos rotos ese día.

Nos atendieron en un cuarto donde parecía que el ultimo paciente había tenido todo su cuerpo enyesado; el suelo estaba cubierto de salpicas blancas.  Cuando el doctor llegó todo fue muy eficiente, mi madre tuvo su mano enyesado dentro de cinco minutos.  El doctor tenía el airé de estar un poco cansado, pero afortunadamente el paquete que te dan siempre incluye un interno a quien le toca radiar el entusiasmo.  Este tenía una sonrisa tan grande que parecía ser el asignado de cuatro personas.  Nos impresiono la eficiencia del sistema de salud francés: dentro de cinco horas habíamos visitado dos hospitales y mi madre había tenido su muñeca envuelta y desenvuelta tres veces.  Los hospitales públicos en Finlandia siempre están tan llenos que hasta si esta uno muriendo lo tiene que aplazar por unas horas, porque hasta hay una fila para eso!

Cuando regreso a Finlandia, mi madre se volvió casi una celebridad en el hospital local como la señora que se había roto la muñeca en Francia.  Nunca se habían preocupado más de ella.  Todos en el departamento de trauma querían ver como se hacía un yeso “por allá en Francia”.  ¿Y yo?  Pues, a mi me toco traducir todos los testimonios médicos de francés a finlandés para la aseguradora y aprendí muchas nuevas palabras como cubitus, radius, styloide y bascule. Loppulause!

Soili Semkina