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El futuro de los jóvenes chipriotas en una taza de Starbucks

Artículo publicado el 7 de Noviembre de 2017
Artículo publicado el 7 de Noviembre de 2017

Antes e incluso después de la división de la isla, siempre ha prevaecido una fuerte tradición folclórica en Chipre. Desde lecturas en posos de café hasta la quema de hojas de olivo y amuletos contra el mal de ojo. Todo tipo de tradiciones y supersticiones se funden en la cultura de Chipre. Pero, ¿qué significan todas estas tradiciones para los jóvenes chipriotas hoy en día?

Chipre siempre ha sido conocida por su verano, su gastronomía y las diferencias políticas que dividen la isla en dos. Lo que no son tan conocidos son el rico folclore de la isla y la fusión de supersticiones y tradiciones procedentes de las leyendas de reyes y cruzados. Estas historias están integradas profundamente en la tradición oral de la isla. A pesar de las tensiones políticas y las diferencias religiosas y lingüísticas, ambos chipriotas griegos y turcos comparten muchas creencias y supersticiones.

El teléfono roto

Tras el golpe de Estado de la fuerza militar de la derecha que trató de derrocar el gobierno chipriota y unificar la isla con Grecia en 1974, las tropas turcas invadieron la isla. Defendían que esta invasión era necesaria para proteger a los chipriotas turcos y continuaron hasta ocupar un tercio del norte de la isla. Desde entonces, la isla ha estado sufriendo una terrible separación. En 2003, abrieron la línea verde que dividía la isla para permitir a los chipriotas de ambos lados visitar partes de la isla que se les habían denegado. Para ellos significó visitar las casas de las que huyeron, volver a descubrir a "los otros" y hacerles ver que no son tan diferentes. Aunque la política pueda ser divisoria, el folclore y las historias transmitidas de generación en generación, como reliquias familiares, pueden unir a las personas. Y Chipre no es una excepción.

Algunos chipriotas ignoran las leyendas, ya que piensan que las personas supersticiosas viven en el pasado. Pero en una época anterior a la electricidad, por no decir Google, en la que no había bibliotecas y la gente no sabía leer, los ritos y las normas se basaban en anécdotas e historias. Estas narraciones orales se adornaban tanto hasta volverse cuentos de duendes secuestradores de niños, de reinas que enterraban tesoros en sus castillos y monstruos marinos en Ayia Napa.

Amuletos contra el mal de ojo

Michael es un griego chipriota de veintisiete años que reside en Londres y trabaja en una empresa de reciente formación. Él nos explica como algunas tradiciones han sobrevivido al paso del tiempo: "La gente pensaba que los dioses vivían en los árboles. Hoy en día, la gente toca madera buscando protección. Era una tradición originada en la antigüedad y ha sobrevivido hasta hoy". Los chipriotas también solían quemar hojas de olivo para ahuyentar los malos espíritus con el humo y los jóvenes chipriotas siguen haciéndolo. En lugar de ahuyentar a los malos espíritus lo que pretenden es limpiar la energía negativa en el ambiente. La intención es la misma, pero las palabras han cambiado. Las tradiciones pueden ser un reflejo del pasado pero ahora tienen un toque moderno. Al mismo tiempo que la sociedad evoluciona y la globalización se vuelve más y más dominante, las supersticiones siguen abriéndose paso a los tiempos modernos.

Por ejemplo, Michael descargó una aplicación en su iPhone que funciona como un amuleto contra el mal de ojo. "No es que crea mucho en que funcione, pero lo tengo de todas formas", afirma. El amuleto de cristal azul se vende en todas partes de Chipre, y puede costar desde uno hasta cientos de euros o más. Los chipriotas griegos y turcos llevan el amuleto en forma de pulsera o colgante, se lo ponen a los recién nacidos como un broche, o lo cuelgan en sus casas para protegerse de la envidia. Paul, otro joven chipriota residente en Londres que trabaja en la industria hotelera, no "cree mucho en estas cosas". Aun así, este joven de veintiocho años tiene un amuleto azul en su sala de estar y en su coche. "Lo tengo porque todo el mundo lo tiene… ¡y teniéndolo en el salón me ahorro el seguro del hogar!".

¿Pero la necesidad de protegerse de la envidia resulta todavía importante para los chipriotas que viven en el extranjero? Con tantos jóvenes chipriotas dejando la isla por ciudades más grandes, el origen de sus supersticiones debe ser distinto. Stephanos, un científico de veintinueve años residente en la capital de Francia está convencido de que se debe a los cambios en la sociedad: "En Chipre, te mueves en grandes círculos sociales cuyos grados de amistad varían, al contrario que en los grupos de amigos estrechamente unidos que se encuentran en el Norte de Europa", nos explica. "Debido a estas amistades cercanas y distantes, con tanta gente entrando y saliendo de tu círculo de amigos, algo de celos tiene que haber. Así que tener un amuleto no está de más".

Taseomancia en Starbucks

El amuleto azul contra el mal de ojo es común en ambas comunidades de Chipre, al igual que la taseomancia, más conocida como lectura del café. Aquellos chipriotas turcos y griegos que quieren echar un vistazo a lo que les depara el futuro practican esta tradición. Suele tratarse de una anciana que lee los posos del café. Para ello, el susodicho tiene que volcar su taza de café boca abajo para que los posos caigan en un plato pequeño. Entonces, la anciana lee los símbolos que encuentra en la taza, que pueden tomar cualquier forma: desde animales hasta personas y objetos. Sin embargo, esta tradición ya no es tan popular como solía ser entre los jóvenes chipriotas. "No conozco a nadie que lo haga", nos confesa Michael. "Para ser sincero, ahora la gente de Chipre bebe café de Starbucks. No sé cómo podría adivinarse el futuro en una taza de pumpkin spice latte".

Mike, un chipriota de 35 años dueño de un salón de belleza que vive en Cardiff, piensa que los chipriotas que residen en el extranjero son menos supersticiosos que aquellos que viven en Chipre. Pero él es una excepción. Aunque actualmente reside en el Reino Unido, aún cree en la taseomancia y las perspectivas que le ofrece. "Creo en este arte y puedo practicarlo. Mi yiayia (abuela) me enseñó… hemos heredado supersticiones que se remontan a generaciones de antes de la guerra. No creo que en las dos comunidades sea diferente, en lo que a la taseomancia se refiere".

Neşe, un chipriota turco que vive y enseña en Famagusta piensa igual que Mike: "Tenemos supersticiones parecidas, y algunas otras exactamente idénticas. Convivimos juntos durante muchos años». Neşe utiliza ejemplos de frases que ambos chipriotas turcos y griegos utilizan cuando buscan bendición o protección: maşallah, que significa "si Dios quiere", como también inşallah, que procede del árabe. Es más, cuando los chipriotas quieren demostrar que están en lo cierto, ambas comunidades utilizan işte böyle que significa "así es".

Las supersticiones son solo una nube pasajera

Después de hablar con chipriotas que viven en el extranjero o en la isla, las dos corrientes su fusionan. La primera es una generación joven de chipriotas que van de un extremo otro: o no tienen ninguna superstición o respetan las tradiciones, incluso viviendo en el extranjero. Los supersticiosos se encuentran en minoría, pero incluso esta minoría parece imprecisa. Para muchos jóvenes chipriotas, las supersticiones son una nube pasajera, algo a lo que darían importancia si se les incita a ello. Lo que es más, las tradiciones que más se mencionaron son las del mal de ojo y la lectura de posos de café porque son "parte de la cultura chipriota". La segunda corriente incluye una parte de la primera. Los chipriotas residentes en el extranjero suelen ser mucho menos supersticiosos o practicar estas tradiciones en su vida diaria.

La diferencia en cómo los chipriotas interpretan las supersticiones no se refleja en la división entre los chipriotas turcos y griegos, sino entre los chipriotas que viven en Chipre y aquellos que viven en el extranjero. Para muchos jóvenes chipriotas que viven en la isla, parece que la fe en el folclore y las supersticiones son tan comunes que ya no son perceptibles. Todos aquellos que viven en Chipre dijeron que tenían un amuleto contra el mal de ojo, incluso teniendo dudas sobre cómo usarlo o sobre donde lo tenían guardado. La isla aún permanece dividida y las tensiones no parecen dar señales de desaparecer, pero algunas cosas son más profundas que el conflicto: el gran folclore de una cultura que un tiempo atrás fue una.

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