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#NoSizeFitsAll: La batalla contra los cánones irreales de belleza

Artículo publicado el 26 de Septiembre de 2016
Artículo publicado el 26 de Septiembre de 2016

Como en muchas otras ocasiones, este año la La semana de la moda de Londres vino acompañada de mucha controversia por sus estándares de belleza irrazonables e inalcanzables. Nos fijamos en algunas pequeñas empresas que luchan por representar a las mujeres tal y como de verdad son. 

Puede que estemos a finales de septiembre, pero la industria de la moda, que normalmente va seis meses por delante, ya ha empezado a preparar los desfiles de la próxima primavera. La semana de la moda de Londres se centra cada vez más en el consumidor, por lo que emite desfiles en directo a través de Internet dirigidos al público. Podemos predecir que este tipo de comercio, que va de la pasarela a la venta al por menor, está llamado a ser el futuro de la industria de la moda. La multinacional británica, Topshop, ya ha estrenado el término "democratización" de la London Fashion Week, tras lanzar una colección bajo el título de "septiembre 2016". Su objetivo: hacer llegar sus productos in situ a los consumidores en vez de que estos tengan que esperar 6 meses para comprarlos.

Sin embargo, aunque la industria de la moda se enfoca cada vez más en el cliente, el tema de la imagen corporal y la belleza eterna aún pesa sobre esta industria. Según un estudio dirigido en 2015 por la organización benéfica Beat, alrededor de 725.000 personas en Reino Unido - de las que un 89% son mujeres- sufren de algún trastorno alimenticio. Una encuesta realizada este año a 3.200 australianas muestra que el 23% de ellas sitúa el aumento de peso como la mayor preocupación, incluso por encima del cáncer o de problemas mentales como la depresión.

Un bañador sienta bien en todos los cuerpos

A principios de este mes, el Partido británico para la igualdad de la mujer, [el Women's Equality Party (WEP) ndlr.] lanzó una campaña con vistas a la Semana de la moda londinense de 2017, en la que pide al British Fashion Council que se asegure de que los diseñadores exhiban sobre la pasarela dos muestras de tallas diferentes. La campaña #NoSizeFitsAll, [No a la talla única, ndlr] pretende crear conciencia entre las mujeres y las jóvenes del Reino Unido sobre la imagen corporal. Además de pedir que en la pasarela se vean tallas como la 40, e incluso mayores, reclama también un cambio en la ley: piden que aquellas modelos que tengan un índice de masa corporal (IMC) por debajo del 18,5 visiten a un médico profesional y sea éste quien evalúe si están en buenas condiciones o no para trabajar. 

El WEP no es el primer partido político en involucrarse en el debate sobre la imagen corporal. También lo hace el hace el Partido de los Verdes, que ya anunció el año pasado que intentaría bloquear la financiación municipal de las semanas de la moda, a menos que acuerden que las modelos que desfilen tengan un IMC de 18 puntos o más. Sophie Walker, la líder del partido WEP, critica que toda la polémica que rodea la imagen corporal no se esté tomando tan en serio como se debería por parte de otros partidos políticos debido a su actitud hacia la mujer en general. Según Walker, la industria de la moda puede y tiene que lograr cambiar las cuestiones que afectan la imagen de nuestro cuerpo. 

Algunas marcas ya se han anticipado al juego y muestran a modelos diferentes para quienes no usan Photoshop como herramienta de márketing. Neon Moon, con sede en Londres, trabaja con una lencería que acepta las estrías, el vello corporal y las arrugas, en lugar de retocar las imágenes de sus modelos. Sus tallas se clasifican como "hermosa" y "fabulosa" en vez de seguir el sistema de cifras tradicional. Otra empresa que rompe con los estereotipos con sus modelos es la ModCloth, una empresa virtual con base en Estados Unidos, que eligió que fuera su plantilla la que posara con sus trajes de baño. En oposición a campañas como la de Protein Word, llamada "Beach Body Ready" [Prepara tu cuerpo para la playa, ndlr] ModCloth apuesta por la idea de que "cualquier cuerpo es cuerpo de bañador".

"Queremos que cada mujer se dé cuenta de que ya es guapa tal y como es"

Birdsong demuestra que estas estrategias de comercio no restringen la popularidad o la capacidad de expansión de una empresa. Esta nueva marca de ropa londinense se ha creado a partir de principios éticos y feministas, ya que sus cofundadoras Sarah Beckett y Sophie Slater consideran que la moda es un asunto fundamentalmente feminista. Esta marca vende productos que han sido inspirados por numerosas organizaciones en denfesa de las mujeres. Prometen no usar Photoshop y promocionar su marca con modelos elegidas a pie de calle. Actualmente están aumentando su inversión para mejorar la empresa y ampliar la gama de productos en venta. 

Para Sophie, el deseo de combinar moda y feminismo despertó en sus primeros años de adolescencia. "Mi interés por el feminismo y la moda llegó, por casualidad, al mismo tiempo", dice. "Siempre me apasionó la ropa y mi madre nunca dejó de decir que era feminista, lo cual influyó mucho en mi decisión. Leí, por azar, mi primer libro feminista (Wetlands) cuando tenía alrededor de unos 14 años, y fue en esa misma época cuando me llamó la atención el mundo de las revistas de moda. Creo que mi interés por el feminisimo condicionó mi gusto en la moda. Dejé de leer Vogue y opté por revistas más diversas y unisex tipo iD y POPya que presentaban modelos que eran más andróginos, con diferentes tipos de cuerpo y eso hacía posible la fusión entre moda y cultura.

Sophie conoció a Sarah en un posgrado gratuito llamado Year Here sobre cambio social. Esta pareja de amigas nunca había imaginado que llegarían a ser empresarias. Sarah estaba satisfecha trabajando por los demás y sentía que no tenía madera de empresaria pero añade: "Hasta que no hicimos el posgrado y encontramos una solución que podía funcionar verdaderamente bien, no nos dimos cuenta de lo que éramos capaces de llevar a cabo juntas". 

Entre las modelos que aperecen en su web destacan la activista feminista Hanna Yusuf, que lleva siempre hiyab en todas sus fotos; la activista transgénero Charlie Craggs y Edna, una mujer de 86 años que teje jerséis que se venden en línea. Sophie, en sus primeros años de adolescencia, trabajó como modelo en una agencia de Londres. A pesar de tener un peso por debajo de la media, le dijeron que se asegurara de mantenerse en la misma talla. Sophie piensa que la industria de la moda juega un papel trascendental a la hora de representar a las mujeres tal y como son.  

"Queremos que se hable de esto y que cada mujer que vea nuestros anuncios se dé cuenta de que ya es guapa tal y como es", dice Sophie.