Política

¿Cómo reactivar el espíritu europeo?

Artículo publicado el 9 de Mayo de 2007
Artículo publicado el 9 de Mayo de 2007
El 9 de mayo de 1950, Robert Schuman presentó su propuesta para la creación de Europa, convirtiéndose tal día en el Día de Europa. Balance retrospectivo.

"Lo crean o no, en Europa se vive mucho mejor ahora que antes", declara el europarlamentario cristianodemócrata polaco Jan Kulakowski, “sin integración europea nuestras vidas no pueden ser mejores, pero sí peores”.

La “declaración Schuman" del 9 de mayo de 1950 fue la semilla europea. Después, vendría la firma de los Tratados de Roma, el 25 de marzo de 1957, germinando, así, el inicio de lo que conocemos hoy en día como la UE.

Han pasado 50 años y la UE ha supuesto ventajas sociales y económicas para sus países miembro. “Desde el punto de vista social, el sueño de una Europa unida, sin guerras, se ha hecho realidad”, afirma Kulakowski. Desde el punto de vista económico, el gran mercado interior y la entrada de la moneda única (el Euro) constituyen otro fundamento de la UE. Los países de la zona euro han aumentado su riqueza, han incrementado los intercambios con los otros países de la Unión y han reforzado la transparencia de los precios. Sin ir más lejos, Eslovenia, reciente país miembro de la zona euro (1 de enero de 2007) ha registrado una mejora notable en su economía, con una bajada considerable de la inflación.

Falta conciencia europea

Pero no todo son celebraciones. Según datos de la Comisión Europea, en el eurobarómetro de diciembre de 2006, una media de 40% de los europeos no confía en las Instituciones Europeas. Además, la cuota de participación de los ciudadanos en las elecciones europeas fue precaria: en el Reino Unido llegó tan sólo al 38%, mientras que en Holanda al 39.1%. La sensación de que las cosas van por el buen camino tiende a ir a la baja.

“Europa es una idea de marketing sin realidad social y es un lavado de cerebro”, considera el español Jordi Sellarés, profesor de Derecho Internacional Público en Esade, “es un Olimpo de genios burocráticos desconectados de la realidad que creen en una Europa unida”. El fracaso de la UE es, según Sellarés, el “déficit democrático” que padecen las instituciones europeas y la falta de comunicación entre la UE y sus ciudadanos, que asocian Europa con una “realidad virtual” que no entienden y a la que sólo los “elegidos” tienen acceso.

Hay una falta de conciencia de ciudadanía europea. Según Cristina Colom, jefa de prensa y comunicación de la entidad regional catalana Patronat Català Pro Europa, una de las razones del euroscepticismo es que “siempre tiene más eco una mala noticia que una buena...".

Nuevos aires

"Tenemos la necesidad de reactivar el espíritu europeo. Salimos de una situación de cierto pesimismo y derrota del proceso de integración europea después del rechazo de la Constitución por franceses y holandeses", declara el miembro del Parlamento Europeo polaco Bronisaw Geremek.

Dentro de la UE se escuchan sinfonías de estilos diferentes. Por su parte, Angela Merkel quiere que el Consejo de Bruselas de junio de 2007 sirva como base para el nuevo tratado revisado y, en consecuencia, quiere una mayor integración política de la UE. Ahora bien, los euroescépticos no son del mismo parecer. “Europa son sus Estados y sus Estados no están en crisis; lo que está en crisis es el tinglado comunitario de cartón piedra y la falsedad del invento”, contraataca Sellarés.

Además, al motor europeo franco-alemán le vuelve a faltar combustible, la crisis de Airbus y el fracaso del referéndum constitucional han aumentado la fragilidad de las relaciones entre los dos países. ¿Cambiará la victoria de Nicolas Sarkozy en Francia el ambiente enrarecido? Según un artículo en el diario suizo Le Temps, la visión de Europa de la conservadora Angela Merkel coincidiría más con la visión del candidato Nicolas Sarkozy, del partido de derechas UMP.

“Enano” político

La realidad de hoy demuestra que Europa es un gigante económico y un “enano” político, y además, con ciertas divisiones de identidad. Ahora más que nunca se necesita una Europa que hable con una sola voz con nuevos retos de futuro como el terrorismo internacional y el cambio climático. Parece que la UE está empezando a despertar, como ejemplifica el compromiso de los Estados miembro para reducir en un 30% las emisiones CO2 y alcanzar el 20% de energías renovables de cara al año 2020.

Quedan todavía retos por conseguir. De aquí al futuro, la UE tendría que celebrar su centenario con el regalo merecido de haberse convertido en un modelo a seguir. En palabras del ex diputado español Julio Añoveros, una Europa “ni de mercaderes, ni de regiones…sino una Europa de los ciudadanos.”