Política

El Camino de Polonia hacia la Unión Europea

Artículo publicado el 30 de Enero de 2006
Artículo publicado el 30 de Enero de 2006
En especial para cafe babel, quien fuera el primer Primer Ministro no comunista de la III República de Polonia, Tadeusz Mazowiecki, nos cuenta cómo ve la situación polaca y el papel de su país en Europa.

Señor Mazowiecki, según su opinión, ¿hacia dónde se dirige Europa?

Nos podríamos quejar, pero la Unión Europea es verdaderamente un logro, y muchas cosas han cambiado para que esta cooperación tal y como establece la UE sea posible. ¿Qué quiero decir con esto? En primer lugar, que no existen conflictos entre países. En segundo, que son respetados con toda seguridad los valores que atañen a la democracia, los derechos de los ciudadanos y de los países. Y en tercer lugar, está suficientemente promovido el punto de la integración económica. Por supuesto se puede estar desilusionado por la lentitud de este proceso o por la oposición con la que a veces se encuentra. Es cierto que, por otro lado, hay que ver todos los grandes logros. Yo veo a la UE como un gran avance sobre lo que algún día fue. Durante toda la Historia fue el centro de todos los conflictos entre naciones, ¡el punto de arranque de las dos Guerras Mundiales! Nos encontramos ya muy lejos de todo aquello y ahora mismo Europa es algo muy diferente.

¿Cuál es en su opinión el papel de Polonia después de un año y medio desde su entrada en la Unión Europea?

Creo que nuestro papel es el mismo que el de los demás países miembro. Sólo que para habituarnos a la UE, nos deberíamos sentir normales, para poder suprimir gradualmente la división entre miembros "antiguos y nuevos". Creo que eso se irá produciendo paulatinamente y no dará la impresión de que "los antiguos" están en un lado y "los nuevos" en otro, aunque es seguro que los intereses comunes de los "nuevos" miembros tienen sentido, ya que están más retrasados en comparación con los "antiguos" integrantes, sobre todo en el plano económico. Personalmente, revisaría algunas cuestiones urgentes. Lo primero es la política exterior y en particular la política energética. Recientemente se demostró que de ello pueden surgir imprevistos peligrosos, por lo que no es nada positivo que cada país la dirija a su manera sin que exista una política energética común. Esta última es indispensable después de la reciente crisis ruso-ucraniana. Enfocaría nuestro papel en poder dirigir esa política común.

¿Sabe cuál es nuestra imagen en Europa? ¿Aún se nos ve como el típico fontanero que llega y le quita el puesto de trabajo a los demás?

No sé si se tiene tan mala imagen del fontanero: algunos tienen necesidad de él y otros lo ven como una competencia. Creo que esta imagen es distinta dependiendo del país, y habría que preguntarle a cada sociedad. Se podría decir, por otro lado, que la imagen de la Unión en Polonia ha cambiado positivamente. Por ejemplo en el campo tras la obtención de las subvenciones. Allí donde existía el miedo a la catástrofe, de ningún modo se ha producido y la imagen de la UE ha mejorado. Este cambio lo percibieron antes las generaciones más jóvenes y posteriormente las veteranas. Hoy en día, la catástrofe no es una amenaza tal y como apuntaba nuestra entrada en la Unión.

¿Qué significado tienen las disputas sobre el presupuesto comunitario y la crisis general que en la actualidad existe en Europa?

En la UE -y antes en la Comunidad Europea- siempre estuvieron presentes los intereses nacionales y estatales con una cierta solidaridad. Digo cierta porque nunca fue una solidaridad absoluta, pero no obstante la hubo. En asuntos de estas dimensiones el debate es siempre el presupuesto. Así como en los respectivos Estados la raíz del debate presupuestario es controvertido. Creo que quien consideró que asuntos de este calibre serían eliminados con rapidez lo hizo desde un punto de vista bastante idealista y con credulidad excesiva en la Unión. Sin embargo, se han logrado superar esas diferencias y al final de la crisis presupuestaria no se produjeron malos entendidos; esto es verdaderamente un éxito para el progreso continuado de la UE. Con estas crisis la Unión Europea toma la delantera.

¿Ha pensado si Rumania, Bulgaria y Turquía están listas para la entrada en la Unión Europea y si lo está la UE?

En el caso de la integración europea, el acercamiento universal se confirma. Hay que tener en cuenta las condiciones políticas, administrativas y culturales concretas de cada uno de estos países. La UE, por supuesto, está preparada para la entrada de nuevos miembros; sólo y cuando ellos cumplan las exigencias, se fijará la fecha. De todos modos, a Turquía le costarás más. También hay que reflexionar de modo general dónde se encuentran las fronteras europeas. Es complicado decir hasta dónde pueden avanzar. Nunca constituiremos la Unión Mundial.