Política

Geremek nos enseñó Europa

Artículo publicado el 15 de Julio de 2008
Artículo publicado el 15 de Julio de 2008
Antiguo consejero de Lech Walesa y parlamentario europeo desde 2004, Bronislaw Geremek era un europeo y un demócrata convencido. El pasado domingo 13 de julio fallecía en un accidente de coche en Polonia, su país natal. Homenaje de uno de sus antiguos alumnos del Collège d’Europe.

Nuestro profesor, fallecido el domingo 13 de julio, nos enseñaba que Europa sin duda no habría logrado ser lo que es sin aquellos que lucharon para defender sus ideales contra los escépticos. En este aspecto, la lucha de Bronislaw Geremek por la democracia en Polonia es un legado que compartimos todos los europeos. 

En su última contribución en el periódico francés Le Monde (publicado el 28 de junio de 2008), Geremek dibujaba un nuevo futuro para Europa. Partiendo de la base según la cual “los europeos del siglo XXI temen al futuro y no confían en la Unión Europea”, llegaba a la conclusión de que Europa había entrado en una “nueva etapa de la unidad europea”. Esta nueva etapa consistiría “proceder a las reformas institucionales necesarias pidiendo a la vez la opinión de los ciudadanos europeos”.  Parlamentario europeo desde 2004, Bronislaw Geremek veía las elecciones de junio de 2009 como una nueva etapa de la construcción europea. A pocos meses de esa fecha, nos toca a nosotros, ciudadanos europeos, de seguir el camino trazado por Geremek promoviendo individualmente nuestros proyectos por una Europa más cercana a sus ciudadanos. 

Ya que el Tratado de Lisboa propone la elección del presidente de la Comisión Europea por el Parlamento Europeo y que, en la mayor parte de los Estados miembro, el jefe del gobierno es designado por los partidos políticos vencedores en las elecciones legislativas, podríamos proponer que el presidente de la Comisión sea también nombrado y elegido por los más votados en las elecciones parlamentarias europeas. 

Esto no es más que una propuesta, que se suma a tantas otras pronunciadas por nuestro profesor Bronislaw Geremek sin comprometer su pensamiento. Como tantas otras, tendrá el mérito de al menos testimoniar que las ideas viven. 

Jean Cattan, antiguo alumno del Collège d'Europe, promoción Copernicus