Política

Kosovo: esperando al primer ministro

Artículo publicado el 30 de Noviembre de 2007
Artículo publicado el 30 de Noviembre de 2007
“Nuestra victoria inicia una nueva era”, afirma el probable próximo primer ministro de Kosovo, Hashim Thaçi, independentista y presumible vencedor de las elecciones del 17 de noviembre pasado. Resultados definitivos: el 3 de diciembre.

Las calles mojadas y el claxon de los coches acompañan las palabras del jubilado Adam Veseli: “Estoy convencido de que el nuevo gobierno va a trabajar para la fundación del Estado de Kosovo”, declara mientras deposita su voto en la escuela Hasan de Pristina, “se hará realidad el sueño de todos los kosovares”, remata.

Personas -que no partidos-, y bien dispuestas

Como novedad, los candidatos no usaron su condición de militantes políticos durante los 21 días que duró la campaña de las terceras elecciones en esta provincia sureña de Serbia, de acuerdo al pacto entre caballeros firmado en octubre de 2007. Es decir, se votó a los 110 candidatos identificados por un número y no por el partido al que pertenecían.

El 34% de sufragios obtenido por Hashim Thaçi y su independentista Partido Democrático de Kosovo (PDK, 28% en 2004) aúpa a este antiguo líder guerrillero que luchó contra los serbios en el Ejército de Liberación Kosovar (KLA) en 1998-99, frente al 21% y el 12% de los dos partidos que conforman la actual coalición en el Gobierno. La ausencia de líderes históricos cambió radicalmente el escenario político, sobre todo tras la muerte por cáncer en 2005 del mítico Ibrahim Rugova, que encabezó durante quince años el partido independentista Liga Democrática de Kosovo (LDK). Por su parte, otro líder carismático, jefe de filas de la Alianza para el Futuro de Kosovo (AAK) y antiguo combatiente del KLA, Ramush Haradinaj, sigue retenido y juzgado por el Tribunal de La Haya desde marzo del 2005.

Una participación más baja y boicot serbio

Sólo el 45% de un millón y medio de ciudadanos ha votado, frente al 51% en 2004 y el 64% en 2001. En una rueda de prensa, la eurodiputada alemana Doris Pack, que encabezaba el equipo observador de los comicios compuesto por 150 miembros del Parlamento Europeo, señaló que los kosovares demuestran así “madurez política” en su protesta contra la ineficacia de las instituciones, una tasa de paro del 60% y una corrupción “más grande que la mano”. El corresponsal estrella albanés Idriz Seferi, que ha informado de las elecciones en el enclave serbio de Gracinica a quince minutos de la capital kosovar Pristina, está de acuerdo: “La baja participación ha sido la respuesta a lo que no ha sido pero debería haber sucedido en Kosovo. Los nuevos partidos aportan el cambio mediante un porcentaje de votos compartidos, pero no traen muchas esperanzas de cambio. Podemos estar orgullosos de Kosovo, pero Kosovo no puede estarlo de nosotros. Además, aquí hay gente peligrosa colaborando dentro de la comunidad serbo-kosovar”, añade. Unos pocos centenares de serbios de entre un potencial de 120, 000 votaron el 17 de noviembre. “Espero que ésta sea la última vez que los serbios votan bajo amenazas. A pesar de la escasa participación, las elecciones deberían servir como ejemplo para los otros Estados balcánicos”, opina Arian Zeka, un hombre de negocios que trabaja en la compañía privada Globex, decicada a la traducción y la producción multimedia. “El cambio es saludable para los países en período de transición.”

No se confía en los periodistas convertidos en políticos

“A mí en particular me molestaba la idea de los periodistas convertidos en políticos”, confiesa Dardan Islami, de 34 años, uno de entre la docena de periodistas que hace poco se afiliaron al partido reformista Ora (“Es la hora”), y que se ha dad un batacazo cayendo al 3,7%, la mitad que en 2004. Su voz representa la juventud -el 65% de la población tiene entre 18 y 33 años-, de la generación urbano-musulmana de la única cadena de radio alternativa de Kosovo fundada hace siete años, Urban FM.

“Estamos creando un Estado, convirtiéndolo en un país. Pero uno se asquea con los políticos que tenemos. La única vía de que se dispone para cambiar eso es participar; si no, termina uno convertido en un quejica o un sardónico. Y esos idiotas, a muchos de ellos se les puede llamar arrogantes, ganarán como siempre lo han hecho, es deprimente. Por eso es mejor inscribirse y perder que quedarse quieto y decir que se podía haber participado.” Mientras el Ora pretende alcanzar el 5% de los votos, margen necesario para tener escaños en el Parlamento, el periodista Idriz Seferi mira hacia el futuro: “Tendremos otras elecciones de inmediato tras alcanzar la independencia. Será posible entonces el despertar de nuestros ciudadanos”.

el anuncio de TV para las elecciones de Dardan Islami a favor del partido Ora va dirigido a la juventud kosovar

“En el 1999 teníais 11 años. En las últimas elecciones de 2004 teníais 16 sin derecho a voto. Todos aquellos que tenéis derecho a voto utilizadlo de forma diferente, podéis hacerlo mejor”

Traducción del albanés al inglés: Burbuque Brahimi

Pie de fotos: Ramush Haradinaj, compañero de Thaçi en la guerrilla KLA y líder del AAK está en la actualidad en la Haya, Veton Surroi, fundador del partido reformista Ora es también miembro del comité de sabios que decide sobre el estatus kosovar (Nabeelah Shabbir)