Política

Mennea: “Normas penales contra el dopaje, aunque la UE se oponga”

Artículo publicado el 2 de Febrero de 2007
Artículo publicado el 2 de Febrero de 2007
El atleta italiano, siendo eurodiputado, había probado en 2000 “retirar la competencia del antidopaje a los organismos deportivos”. Una posición que hoy permanece aislada en la escena internacional.

En su álbum de recuerdos acumula 5 olimpiadas y un récord mundial de 200 metros lisos durante casi 17 años, pero también tres titulaciones universitarias y un escaño de eurodiputado desde 1999 a 2004. En la actualidad. Pietro Mennea, 54 años, tiene poco tiempo para dedicarse a los recuerdos: abogado y docente de derecho del deporte, es también el fundador de una organización que se ocupa, entre otras muchas cosas, de promover la lucha contra el dopaje. Sobre este tema Mennea tiene también escrito un libro: El doping y a la Unión Europea (Delta3 Ediciones, 2006). Lo hemos entrevistado a la par que entra en vigor, el próximo 1 de febrero, la Convención de la UNESCO contra el dopaje en el deporte.

¿cual es la relación entre el deporte y los organismos de control en la actualidad?

Yo diría que el marco no es muy positivo. Hay mucha confusión. Es necesario armonizar las normas ordinarias, no sólo las deportivas, pero también dotarse de normas penales. Cuando fui diputado en Bruselas traté de promoverlo, pero fueron todos esfuerzos vanos.

¿Cuál es la presión de los patrocinadores?

Los patrocinadores tienen un papel importante. La rentabilidad económica que buscan depende del éxito mediático del evento deportivo y de los buenos resultados de los atletas. Estos dos presupuestos no se dan siempre, pero es más fácil que ocurran cuando los atletas usan el dopaje y las federaciones se lo consienten.

Hay mucha hipocresía en torno al dopaje, todos saben que se usa pero disimulan no saber nada. ¿Una norma internacional podría modificar esta situación?

Con una reglamentación clara, por supuesto. En el año 2000, fui relator de la “Ponencia de Helsinki sobre el deporte”, y en ese tiempo también fue aprobado un informe sobre el dopaje. Logré hacer dos enmiendas a estos documentos que iban dirigidas a la promulgación de una normativa comunitaria y de una agencia europea para la lucha contra el dopaje. En la ponencia de Helsinki, logré también pasar una enmienda que preveía la base jurídica para un tratado moderno. En la convención de Niza, hace siete años, los ministros competentes no tenía que hacer más que insertar está base jurídica, que habría dado muchas ventajas a las futuras iniciativas para la lucha contra el dopaje. Esto por el contrario no se produjo, y hoy en la Constitución Europea, que aún no ha sido promulgada, no existe esta base jurídica para el deporte, que sigue siendo la “niña mimada” de la Unión Europea.

¿Qué debería hacer en este momento la Unión Europea, según Usted?

Yo le dí una dirección ya hace siete años. Es simple: hace falta retirar la competencia contra el dopaje a los organismos deportivos, promulgar una ley penal –porque en la actualidad la promulgación de una norma penal a nivel comunitario significa tener una ley igual en 27 países- y construir organismos externos para los controles antidopaje. En resumen se hace preciso la creación de una estructura ajena al deporte que pueda incidir sin condicionamientos ni clientelismos, y frenar el incremento del dopaje que no es sólo una plaga para el deporte sino también un problema social.

¿Hay riesgo de un aumento del uso de estas sustancias tras la ampliación al Este de la UE, donde el dopaje y las mafias locales están estrechamente unidas?

Evidentemente. En la actualidad el comercio de esteroides y anabolizantes permite a las mafias ganancias más sustanciales que las conseguidas por el comercio de otras drogas. No es ya un problema sólo deportivo, es un problema criminal. Es más, hoy en día, el dopaje es usado por deportistas que con su esfuerzo no consiguen nada, pobres frustrados que quieren sentirse más fuertes o verse más musculosos, víctimas de un contexto social incoherente.

¿Cómo era la situación cuando usted corría?

El dopaje estaba también en mi época, venía de los países del Este. Yo he competido en 5 olimpiadas y lo he hecho porque he practicado deporte de manera constante y correcta. Si hubiera hecho algo irregular no habría durado tanto tiempo. Haciendo balance, el dopaje no trae siempre grandes resultados, pero lo que seguro no trae es la longevidad de la carrera de un atleta.

LA POSTURA ITALIANA ESTÁ AISALADA

París. Del 5 al 7 de febrero de 2007 se reunirán en la sede de la UNESCO los gobiernos parte de la Convención Internacional contra el dopaje en el deporte. “A nivel internacional”, explica Valery Genniges, estrecho colaborador del Ministro de Deportes francés, Lamour, “la postura del Señor Mennea –la de Italia– se encuentra aislada. La excesiva penalización perjudica la lucha contra el dopaje. Para nosotros no es normal ver a un atleta dopado en prisión. Lo que nosotros proponemos es que el derecho penal regule el tráfico de sustancias dopantes, eso si”. Entretanto, la Convención de la UNESCO prevé la creación de una Agencia Mundial Anti-dopaje, a petición de los gobiernos firmantes y el movimiento deportivo internacional. “Esto ya sería un gran paso adelante”, explica Genniges. A.F.