Política

¿Por qué sólo el 2% de los diputados son menores de 30 años? 

Artículo publicado el 14 de Diciembre de 2016
Artículo publicado el 14 de Diciembre de 2016

El 51% de la población mundial es menor de 30 años pero sólo el 2% de los parlamentarios pertenecen a este grupo de edad. Al descubrir esta cifra, nos damos cuenta de que nos estamos quedando atrapados en un círculo vicioso. Hablamos con dos jóvenes para ver qué se podría hacer con esta contradicción.

"Es un círculo vicioso" dice Benjamin Fearn, quien con 19 años se convirtió en concejal de Manchester y con 21 fue oficialmente elegido diputado por su distrito electoral, Derbyshire Dales. "De entrada, no hay demasiados jóvenes interesados en la política. Los políticos no prestan atención a sus necesidades porque éstos no votan y los jóvenes no votan porque los políticos no prestan atención a sus necesidades".   

La razón principal del bajo número de jóvenes en el escenario político es el sentimiento de tener una escasa representación. Si los políticos orientasen sus proyectos hacia grupos demográficos más jóvenes, éstos tendrían mayor motivación para votar. Sin embargo, esta carencia y el hecho de que la mayoría de los políticos tienen más de treinta años, es razón suficiente para que los jóvenes queden al margen. El peligro radica en la disociación: la impresión de que no hay lugar para los jóvenes en política. 

Esta situación se puede remediar fácilmente. ¿Cómo? Haciendo más accesible la política, integrándola como una parte más de nuestro día a día, empezando desde una edad temprana. Según Benjamín, la política debería estar presente en la educación: "(La política) debe enseñarse mejor en las escuelas. Cuando yo iba al colegio no había nada por el estilo. Me inicié en política a través de las lecciones de historia. Podría haber una clase de política una vez por semana, por ejemplo, para enseñar a los jóvenes de qué va esto. No se les puede culpar por ello". Y aunque algunas escuelas ya han incluido lecciones de ciudadanía, muchos profesores temen aportar una opinión sesgada en clase.  

Sin embargo, ésta es sólo una de las caras de la moneda. Incluso, cuando una persona joven consigue sortear las trabas iniciales que le entrar en política, y ya está metida en el juego, aún tiene que hacer frente a discriminación por razón de edad.

Werner Latournald tiene 27 años y actualmente se presenta como candidato del partido "577 por Francia". A menudo, debido a su edad, se ve confrontando a diferentes situaciones. Cuando se le pregunta si alguna vez ha sentido discriminación por ello responde: "Cada día, te lo puedo asegurar". Desde el gestor de la oficina bancaria que abrió la cuenta de mi campaña, pasando por las personas a quienes les hablo de mi proyecto político, hasta los voluntarios. Es algo que la gente a menudo expone como si fuera un defecto. Si de verdad queremos ser una democracia representativa, entonces tiene que haber gente joven en el Parlamento". 

via Giphy

Lo que representa este reducido y al mismo tiempo lamentable porcentaje es, por un lado, reticencia de los jóvenes para acceder a la política y también prejuicio por parte de los mayores que adoptan esta posición. Todo comienza con la educación. A partir de ahí, las posibilidades de motivar a alguien para que entre en política deberían prevalecer más. Ya es hora de romper el estereotipo que hace creer que ser político siga viéndose como algo desalentador destinado a los (hombres blancos) mayores de 50. Tomemos como ejemplo a Mhairi Black, el "bebé de la cámara de los Comunes" y también la diputada más joven. Ha sido diputada por el distrito federal de Paisley y la zona sur de Renfrewshire (En Escocia) desde los 20: dos años después de haber alcanzado la edad necesaria para votar. Valentía no le falta. Añadir un alma joven (y además mujer) como Mhairi Black a la ecuación tiene un efecto dominó que animará a que otras voces también compartan sus preocupaciones y erradicen el estereotipo del parlamentario que aún predomina en 2016: mayor de 40 años. Blanco. Hombre.