Política

Presidenciales de Francia 2017: entre dos mundos

Artículo publicado el 26 de Abril de 2017
Artículo publicado el 26 de Abril de 2017

[OPINION] La primera vuelta de las elecciones presidenciales ha revelado su veredicto: Emmanuel Macron y Marine Le Pen se enfrentarán en la segunda vuelta. Pero tras el previsible duelo, los resultados también revelaron una Francia dividida por Europa y la globalización. 

Los sondeos no estaban equivocados. Acusados de ser los culpables de todos los males tras el Brexit/Trump, las encuestas dieron en el clavo anunciando desde hace semanas el duelo de la segunda vuelta en las presidenciales. Con, respectivamente, un 23,9% y un 21,4% de votos, Emmanuel Macron y Marine Le Pen han sido los ganadores de la primera vuelta y se enfrentarán durante una segunda votación el próximo 7 de mayo.

Esas mismas encuestas también habían previsto, desde hace unos diez días y en el orden correcto, los cuatro primeros clasificados tras las votaciones. Ya que si observamos bien, los resultados de esta primera elección revelan sobre todo un cuarteto de aspirantes formado por dos finalistas seguidos de François Fillon (19,94 %) y de Jean-Luc Mélenchon (19,62 %). Si la tarjeta electoral vislumbra dos colores dominantes es, sin lugar a dudas, de una Francia dividida en cuatro. Al día siguiente de los resultados, la locura electoral reveló una situación un tanto curiosa: los franceses están divididos en cuatro proyectos políticos muy diferentes que ofrecen posibilidades muy dispares. Macron es quien se ha llevado la porción más grande de la tarta. Inconcebible hace un año, cuando se fundó el movimiento En Marche!, la victoria de este candidato de 39 años se afianzó a medida que su campaña fue conquistando a un electorado tan amplio, como lo son las personas tituladas, acomodadas y proeuropeas. El electorado de Le Pen, en cambio, se compone de personas 'desfavorecidas', con un nivel formativo más bajo e inquietas por el futuro.

La radiografía de Francia en esta primera vuelta también nos brinda una enorme diferencia entre el este y el oeste del país. En realidad, también está conectado con esas personas sin títulos universitarios y las regiones que más sufren el paro. Al oeste están las regiones con un mayor nivel formativo y menos paro, que son las que votaron a Macron. En cambio, en el este, donde se votó más a Le Pen, encontramos las mayores tasas de paro y menos personas tituladas. Recordamos que estas conclusiones son las mismas a las que se llegaron tras las victorias del Brexit y Trump.

Esto no lo explica todo ni mucho menos. Pero el duelo entre Macron y Le Pen será de nuevo la ocasión de ver el enfrentamiento de dos proyectos opuestos. De igual manera, durante dos semanas se enfrentarán dos bandos cuya batalla ideológica está siendo la tónica general en los tiempos que corren: los perdedores de la globalización en una esquina, los vencedores en la otra. Y adivinad, ¿quién sería el árbitro? Europa. Menudo duelo, ¿no?