Política

¿Quién da más? Las grandes perlas del referéndum italiano

Artículo publicado el 8 de Diciembre de 2016
Artículo publicado el 8 de Diciembre de 2016

Días después del referéndum en Italia que ha dado la victoria al NO, ha llegado el momento de analizar una campaña en la que la corrección política ha brillado por su ausencia. A continuación, una breve antología de las perlas que los principales actores políticos han soltado en los ocho meses de campaña electoral.

Que las disfrutéis.

Que la política ya no es (¿alguna vez lo ha sido?) objeto de disputa entre gentilhombres del siglo XIX, lo sabemos todos. Aunque, dicho sea de paso, quizá sea mejor así, dado que en 1898 el diputado de la izquierda histórica Felice Cavallotti murió atravesado por la espada de Ferruccio Macola, un hombre de derechas y director de la Gazzetta di Venezia, cuando se batían en duelo después de que el primero le acusase de "mentiroso". Si actualmente se aplicase la regla del duelo para solucionar insultos y ofensas contra el honor en el Parlamento, las calles de Roma seguramente estarían teñidas de un macabro y resbaladizo rojo púrpura. 

De hecho, una definición mucho más realista es quizá la que dio recientemente Rino Formica, quien describió la política como "sangre y mierda". Sin embargo, lo más seguro es que ni siquiera el propio Formica, autor de tal profunda y sabia aportación, imaginase cómo sería el lenguaje político en la actualidad. La retórica tan violenta utilizada durante esta campaña de referéndum no tiene precedentes en lo que a cantidad y "calidad" (por decir algo) se refiere, pero, en realidad, los comentarios fuera de tono en la escena política no son nada nuevo. 

A decir verdad, la calidad del debate político lleva cayendo en picado ya varios años. Si nos fijamos en la situación durante la Segunda República, al principio de los años noventa el senador Umberto Bossi ya predicaba abiertamente que "La Liga Norte la tiene bien dura". Además, los gritos intimidatorios de "¡Roma ladrona!" retumbaban más allá de la llanura padana. La derecha de Silvio Berlusconi tampoco se salva y en estos mismos años las cosas no iban mucho mejor para ellos: desde el famosísimo "kapo" dedicado a Martin Schultz hasta el "Rosy Bindi es más guapa que inteligente", las aportaciones del Cavaliere no eran muy caballerosas.

En los últimos años, los representantes del Movimiento 5 Estrellas han heredado esta riqueza lingüística: han hecho del "vete a tomar por..." y de las palabrotas su estandarte. Han sido precisamente ellos los que nos han dejado el mejor repertorio posible de vulgaridades durante la campaña del referéndum. Según el fundador, Beppe Grillo, los defensores del SÍ son "asesinos en serie de las vidas de nuestros hijos", mientras que para el vicepresidente de la Cámara de los diputados, Luigi Di Maio, Renzi es una "cerda herida". La verdad, no son precisamente palabras muy amables. 

Y esto no es todo, pues Grillo tiene su propia visión del comportamiento del primer ministro: "Por la reforma, Renzi se ha entregado a fondo y ha puesto su cara y su culo en ello: ahora se arriesga a perder ambos". El ex humorista también tiene consejos para los electores: "El estómago es nuestro segundo cerebro, y tenéis que votar con el intestino, sin cagaros encima". En esta misma línea se encuentra el senador de la Liga Norte Roberto Calderoli: "Esta reforma es una gran cagada". Poesía pura. 

Rienda suelta a la fantasía

Sin llegar a la ofensa, la campaña del referéndum también se ha caracterizado por la presencia de ataques e intentos de barrer (los votos) para casa de una manera cuanto menos memorable. 

En el lado del SÍ destaca el no muy elegante "¡No se necesita tener una carrera para entender esta reforma!" que Matteo Renzi dedicó a Oscar Giannino, quien hace unos años se vio envuelto en una polémica por su propio título universitario. Sin embargo, no todo son ataques y la ministra Maria Elena Boschi explica: "Tenemos que intentar convencer a los indecisos, incluso a los que no conocemos, tanto en la cola del supermercado como en el autobús. Yo siempre digo: sed educadamente molestos". Añade: "Sin nosotros, sin el Gobierno, adiós a los 80 euros [cantidad anual, adoptada por el Gobierno de Renzi, que reciben los ciudadanos desde el 2013, Ed.]. Un pueblo de pequeños stalkers pordioseros, es decir, que se pueden compran con "un poco de pescado frito", según el presidente de la region de Campania, Vincenzo De Luca. Luego están también los que les apoyan sin ni siquiera saber lo que hacen: "Hemos venido porque formamos parte de un centro para mayores y nos han traido en bús", declaran varios ancianos presentes en un mitin del ministro Alfano. En cambio, algunos diputados se decantan por el sacrificio personal: "Si gana el Sí, prometo adelgazar tres kilos", afirma Giuseppe Fioroni, ex ministro de Educación pública.

Tampoco escasean los ejemplos de absoluto respeto en el territorio del NO. Comenzando por Matteo Salvini (Secretario general de la Liga Norte), que tuvo la brillante idea de hacerse una foto en la Plaza Roja de Moscú con una pancarta a favor del NO y una camiseta del Milán para que después le arrestaran dos agentes de policía. Quien decide hacer proselitismo político a favor del NO en Italia corre el gran riesgo de que le confundan con un vendedor ambulante. Es lo que le sucede a Stefano Fassina, del Partido Democrático, a quien le responden "¡No quiero comprar nada!" durante su campaña de puerta a puerta. Beppe Grillo, por su parte, ha sabido ser sutil y muy metafórico siempre: "¡Tenemos que sacar nuestro cetro del NO y darles con él en la cara!".

Y también esta quien, tal y como el presidente de la región de Liguria, Giovanni Toti, prefiere la imitación: "Estamos aquí para hacer que gane el No. ¡Y ganaremos!" ¿No os recuerda a alguien?

El último, pero no menos importante, Renato Brunetta: "Renzi se alegra por el SÍ de Obama. Que alguien le diga que el apoyo del presidente de Estados Unidos da mala suerte. Miren lo que pasó con el Brexit..."

Y con Trump también, en nuestra opinión.