Política

Theresa May: al diablo con la palabra 'ciudadano'

Artículo publicado el 11 de Octubre de 2016
Artículo publicado el 11 de Octubre de 2016

[OPINIÓN] Hace tres meses me mudé a Francia para comenzar un nuevo trabajo, aún con un regusto amargo por el resultado del referéndum del Brexit en Junio. Pensé que finalmente comenzaría a echar de menos esa tierra verde y agradable. Pero cuando veo en lo que se está convirtiendo bajo el mandato de Theresa May, no creo que vuelva muy pronto. 

Al parecer, soy un ciudadano de ninguna parte. 

Lo admito, descubrir esto ha sido un shock. Pensé que tenía bien controlado lo que significa serlo. Toda mi vida he sido un ciudadano de Reino Unido. Hablo la lengua de la Reina y tengo un pasaporte británico. Sin embargo, durante la mayor parte de mi vida también he sido un ciudadano de Europa. He trabajado como profesor en escuelas francesas y ahora paso mis días compartiendo una oficina con personas de Polonia, España, Alemania e Italia.

Pero, según Theresa May, esto significa que "estoy en misa y repicando" ."Si crees que eres un ciudadano del mundo", dice ella, "entonces lo eres de ninguna parte y no entiendes lo que significa la palabra ciudadanía."

Entonces, ¿qué quiere decir 'ciudadanía' para la señora May? Aparentemente, significa fomentar un miedo exagerado al "otro", al inmigrante que viene a robar tu trabajo. Significa obligar a las empresas de Reino Unido a revelar cuántos trabajadores extranjeros contratan. Algo terriblemente familiar para cualquier estudiante que eche un vistazo a la historia reciente. Cualquier hipótesis sobre lo que vendría después toca inevitablemente el método Godwin

Significa prometer que médicos y enfermeras formados en la Unión Europea puedan conservar sus trabajos en el Sistema de Salud Nacional, pero sólo hasta que se forme un número suficiente de médicos británicos para reemplazarlos. Significa negarse a garantizar a los ciudadanos de la UE el derecho a permanecer en Reino Unido porque son "una de nuestras principales cartas de cambio", como si no fueran hombres, mujeres y niños con vidas y futuros en juego.

No es de extrañar que Diane James dimitiera como líder de UKIP [El partido que alentó la salida de la UE, ndlr] tras sólo 18 días en el cargo. En unos pocos meses el partido ha recibido todo lo que soñó por lo que ha perdido un poco su razón de existir. Reino Unido ya no forma parte de la Unión Europea. Theresa May "se ha hecho" con el centro político arrastrándolo hacia la derecha como nunca antes lo había estado. La actual Primera Ministra, que se educó en Oxford y que anteriormente pasó por otros puestos como el de ministra del interior, ha actuado exactamente igual que Nigel Farage [ex líder del UKIP]. Ambos han llevado a cabo la táctica impresionante del doble sentido al burlar el sistema y al presentar a su partido como el de las personas decentes, normales y corrientes.

Hubo un tiempo en que 'inmigración' no evocaba inmediatamente imágenes de extranjeros desaliñados ocupando espacio y acaparando puestos de trabajo. Solía ser una fuente de orgullo pensar que, de todas las naciones del mundo, la gente quisiera venir a aquí, a nuestra pequeña isla, porque sentían que era donde encontrarían la mejor oportunidad de sus vidas. Ahora hay una atmósfera de desconfianza constante. Significa mirar dos veces cuando oímos un acento que no reconocemos, o cuando vemos un tono de piel que es distinto al habitual de nuestra ciudad.

Si en Reino Unido la definición de 'ciudadanía' se ha convertido en esto, entonces Theresa May está completamente en lo cierto. El mundo no volverá a significar lo que yo pensaba que era.