Sociedad

Eco-casas: el renacimiento de los hogares ecológicos

Artículo publicado el 11 de Marzo de 2008
Artículo publicado el 11 de Marzo de 2008
Reino Unido, Alemania y Suecia son buenos ejemplos de cómo nuestro estilo de vida tiene que adaptarse a un mundo cambiante. ¡Reduzcamos las emisiones de carbón a la atmósfera!

¿Cómo usar un edificio? ¿Qué hacer dentro de él? Tales factores son responsables de un tercio de las emisiones de carbón en Europa. Una casa ecológica aislada en mitad de ninguna parte puede resultar ser menos verde que un edificio exótico en una ciudad pues se compensan las credenciales ecológicas de la casa con el carbón emitido al conducir desde y hasta este lugar. Por tal razón los arquitectos y urbanistas están creando nuevas formas de vivir que nos hagan repensar nuestros hogares, oficinas y nuestra relación con ello.

Bedzed, Londres

Vista cenital del barrio de BedZed (foto, telex4/Flickr)

La comunidad BedZed en Londres es una colección de edificios de aspecto esotérico diseñado de arriba abajo para vivr en un ambiente neutral en cuanto a emisiones de carbón. Construido por el emporio Peabody, un trust para la construcción de viviendas de carácter social y caritativo, y asociaciones registradas de constructores de viviendas, BedZed se basa en decisiones de diseño simples y pragmáticas para hacer mínima la huella del carbón. Además, se usa prominentemente en las casas -y sin que sean ocultadas- las cubiertas verdes de placas solares y la calefacción combinada, las calderas eléctricas y los contadores de energía.

Otras medidas de tecnología sencilla pero muy efectivas incluyen las paredes extra gruesas para mantener el calor, la adecuada ubicación de las ventanas con el objeto de que la casa aproveche la máxima energía y luz solar y algo de conocimiento sobre cómo se mueve el aire para hacer de la casa un lugar agradable donde vivir; no hay necesidad de ventiladores o aparatos de aire acondicionado. Dirigir todo el aire en la casa hacia un único punto, que el aire caliente salgade la casa y entre aire frío en verano, de manera que no se malgasta energía en aire acondicionado. El arquitecto Bill Dunster, diseñador del proyecto BedZed, dice que vivir con poco carbón es una doble victoria. “No sólo ahorramos dinero en un año, sino que además salvamos el planeta.”

Friburgo, sur de Alemania

Friburgo, en el sur de Alemania, es una de las pocas ciudades europeas gobernadas por un alcalde de un partido verde y un buen ejemplo del estilo de vida verde a gran escala. El 90% de los estudiantes de la ciudad van en bici en una ciudad atravesada por completo por carriles-bici y usan los bien planificados autobuses y tranvías que sólo hacen un trayecto que atraviesa la ciudad. Los tranvías son tan centrales que todo el sistema de tráfico está diseñado para que de manera automática los semáforos de tranvía se pongan en verde siempre. Es una medida que ha reducido a la mitad el tiempo que dura el trayecto por la ciudad.

Además, el distrito ultraverde de la ciudad, Vauban, sólo permite la construcción de edificios que tengan cubiertas aptas para la energía solar. Los espacios libres o de aparcamiento fuera de las casas están reservados para parques infantiles, jardines o espacios deportivos. Las personas que tienen que usar coche pueden comprar una plaza en aparcamientos de varias plantas en las afueras del barrio. Friburgo y Vauban parecen haber cautivado la atención del resto del mundo. “Tenemos delegaciones de Japón, Corea del Sur, India y de todos los lugares”, afirma entusiasmado el alcalde, Dieter Salomon. “Y el interés no deja de crecer.”

Bo01 en Malmoe, Suecia

Más al norte de Europa, Bo01 (del sueco bonollet, que significa “habitar”) es otro ejemplo de cómo pueden ser las ciudades verdes en el futuro. El Gobierno sueco comenzó en 2001 un programa de inversiones a 20 años para contribuir a que la ciudad, que tradicionalmente, se había dedicado a la construcción de barcos, se reinvente a sí misma como ciudad ecológica líder en el mundo. “Los resultados por el momento son muy positivos”, dice la coordinadora del proyecto Bo01, Eva Dalman. “Nadie creía que habría gente joven y guapa mudándose a tal ciudad industrial gris y en declive.”

Panorámica del barrio Bo01 de Malmoe (foto, strausser/Flickr)

Malmoe, hoy en día, dista mucho de esos astilleros grises y en desuso; el skyline está conformado por la silueta de nuevos edificios de más de 40 estilos arquitectónicos distintos. El centro peatonalizado de la ciudad está libre de coches y lleno de plantas florecientes. Núcleos de edificios de 4 y 5 plantas albergan colegios, tiendas, mercados y viviendas, todo junto. El plan de transportes públicos favorece los autobuses y tranvías, las bicis o ir andando antes que el uso del coche. Las energías renovables procedentes de una planta geotérmica provee cuatro quintas partes de el total de la energía que la ciudad necesita y el resto procede de energía solar y eólica.