Sociedad

EE UU: Los candidatos al Congreso se suben al carro religioso

Artículo publicado el 6 de Noviembre de 2006
Artículo publicado el 6 de Noviembre de 2006
El 7 de noviembre, los norteamericanos votarán a sus nuevos representantes entre reproches políticos sobre fe religiosa.

El 7 de noviembre, el pueblo norteamericano elegirá los 435 escaños del Congreso de Diputados y un tercio de los escaños del Senado. ¿Pero son las declaraciones religiosas más llamativas en EE UU que en Europa?

“Si no votas por los cristianos, entonces vas a legislar el pecado, esencialmente”, afirmó hace poco Katherine Harris, candidata republicana en el Estado de Florida para las próximas elecciones al Senado. Figura clave en el escándalo de las 2.000 papeletas electorales de las elecciones de 2000, Katherine Harris es también conocida por su devoción cristiana. En una nación donde cada día los escolares juran la bandera de “una nación bajo Dios”, no debería sorprender a nadie que la religión juegue un importante papel en las elecciones.

EE UU: Republicanos contra Demócratas

Parece natural que las rotundas declaraciones sobre la legislación pecaminosa vengan de un republicano. Después de todo, los demócratas suelen ser considerados liberales, mientras que los republicanos son vistos como conservadores, incluso como conservadores cristianos. Como prueba de ello, la fuerte relación de la administración de Bush con el lobby de la Iglesia Evangélica es a menudo mencionada, así como las declaraciones públicas de fe del Presidente. Bush es lo que se denomina un “cristiano renacido”, alguien que ha “descubierto al Señor” en edad avanzada. Los críticos incluso acusan a la administración de Bush de tener una agenda religiosa secreta en su lucha contra el terrorismo.

Es cierto que la administración de Bush ha presionado en asuntos importantes en favor de los grupos religiosos, tales como la oposición al matrimonio gay o el nombramiento de jueces anti-aborto -Samuel Alito y John Roberts- a la Corte Suprema de los Estados Unidos. Con un 20% de los norteamericanos identificándose como evangélicos, la cooperación entre el gobierno y el derecho religioso tiene sentido como estrategia política.

Aunque esto puede ser más bien un matrimonio de conveniencia que otra cosa. El mes pasado, un libro en el que un ex consejero de la Casa Blanca desvelaba la “traición” de Bush al Derecho Cristiano fue un éxito en las librerías estadounidenses. En este libro, David Kuo clama que Bush ha traicionado su promesa electoral de procurar más de 8.000 millones de dólares para los grupos religiosos en su primer año de mandato. Los funcionarios de la Casa Blanca son retratados burlándose en público de los evangélicos “hambrientos de poder”. Kuo, miembro del Programa de Iniciativas Basadas en la Fe, afirma que su trabajo de acercamiento a los grupos religiosos fue impedido por altos cargos de la administración de Bush.

Por otro lado, los demócratas están determinados a dar una imagen de liberales ateos que les ha costado los votos de los norteamericanos indecisos, el 72% de los cuales indica que le gustaría que la religión jugase un papel en política. La antigua Secretaria de Estado con Bill Clinton, Madeleine Albright, ha publicado el libro Los poderosos y los Todopoderosos en el que apela a un interés sano de los políticos por la religión. Los candidatos demócratas para las elecciones de noviembre intentan buscar el punto intermedio entre el liberalismo y el conservadurismo religioso. La nueva estrella demócrata, Barack Obama, senador del Estado de Illinois, está en desacuerdo con su oponente republicano, quien afirma que “Jesucristo no votaría por Barack Obama”.

Europa: Cristo entre bambalinas

Pero quizás Jesucristo hubiera preferido votar por un demócrata americano a participar a las elecciones Europeas. Después de todo, los europeos han decidido no mencionar al Padre en su proyecto constitucional. No hace mucho tiempo, el ministro italiano ultraconservador Rocco Buttiglione fue enviado de vuelta a casa cuando se sugirió que su visión católica le impediría ser un comisario europeo de Justicia e Interior eficaz.

Sin embargo, los grupos religiosos, con la Iglesia Católica a la cabeza, no han abandonado el continente del todo. Están presentes entre los lobbistas en Bruselas, y la Iglesia Católica tiene relaciones bilaterales fuertes con Estados miembro de la UE, codificados bajo tratados conocidos como Concordatos. Con la integración de nuevos miembros como Polonia, Malta y Eslovaquia, los tres aliados al Vaticano, la UE hace frente a las influencias conservadoras en la Comisión y el Parlamento Europeo. A los parlamentarios del partido conservador polaco les gustaría sin duda lo que dice Katherine Harris sobre la legislación del pecado.

Foto Micro: jasoneppink/flickr