Sociedad

Libera contra las mafias: “Milán, la verdadera capital de la ‘Ndrangheta”

Article published on 1 de Abril de 2010
Article published on 1 de Abril de 2010
Han pasado ya quince años desde que Libera, la asociación fundada por don Luigi Ciotti, trabaja cada día para combatir las mafias – en plural, puesto que no se trata tan sólo de una organización– y promocionar la legalidad.
El emblema de esta lucha es el 21 de marzo, el primer día de la primavera, que la organización escogió para celebrar el día nacional en memoria de las víctimas de todas las mafias

Todos los años se escoge una ciudad distinta para este día. El año pasado le tocó a Nápoles; en cambio, en 2010 la manifestación tuvo lugar en la ciudad más burguesa de todas, la capital italiana de las finanzas y la industria: Milán. Alrededor de 150.000 personas, entre jóvenes, políticos locales, familiares de las víctimas de la mafia y personas comunes, participaron en la manifestación en contra de las mafias. El crimen organizado ha extendido sus tentáculos fuera de los territorios tradicionales y se ha convertido en una realidad económica dinámica, habitual, extremadamente adaptable y capaz de aprovechar cualquier ocasión para hacer negocios.

¿Por qué Milán?

Milán, 21 de marzo de 2010Según el informe anual de la Comisión Parlamentaria Antimafia, “Milán y Lombardía representan la metáfora de la ramificación molecular de la ‘Ndrangheta (la mafia calabresa) en todo el norte de Italia”. Lo confirma Vincenzo Macrì, fiscal general antimafia, autor del informe, que define Milán como “la verdadera capital italiana de la ‘Ndrangheta”. Milán y el norte de Italia son los principales centros de tráfico de cocaína y otros estupefacientes. La ciudad y su periferia constituyen el terreno ideal para reciclar, incluso a través del sector de la construcción, el dinero que procede de las actividades ilegales del crimen organizado. Pero esto no acaba aquí. Será la seda de la Exposición Universal en 2015, un gran encuentro que llevará a la ciudad una lluvia de dinero público (según datos oficiales, más de 15.000 millones de euros) que se destinará a construir las nuevas infraestructuras. Los nombres de importantes familias de la ‘Ndrangheta, como los Morabito, los Piromallo y los Mancuso, se han asentado desde hace tiempo en el interior del tejido económico y político de Milán, sobre todo en la periferia, y esperan ansiosos poder repartirse un buen trozo del pastel de la Expo.

El fundador de LiberaSegún los datos de la Dirección del Distrito Antimafia milanés, el riesgo de infiltraciones políticas y económicas por parte de los clanes calabreses en las obras de la Expo, a menudo ocultos detrás de empresas anónimas locales, es más que hipotético: constituye un riesgo real. Desde hace años, las potentes ‘ndrine calabreses (clanes mafiosos) se han estado moviendo en el sotobosque de la economía lombarda, aunque sólo ahora, con la violencia de la crisis económica, han salido a la luz dando un salto de calidad. De hecho, las dificultades por las que atraviesan las empresas constructoras, muchas de ellas en quiebra a causa de la crisis, han dado la oportunidad al crimen organizado de detectar fácilmente importantes sectores de la industria de la construcción lombarda. Se han conservado los nombres en la fachada, creando en realidad nuevas empresas controladas por las mafias, que pueden participar cómodamente en los contratos públicos de las grandes obras para la Expo.

La infiltración de la Mafia en Milán comenzó en los años setenta. Sin embargo, se ha tomado conciencia de ello desde hace muy poco. Incluso a las instituciones locales les ha costado mucho admitir esta realidad. En los años noventa, el alcalde de la ciudad, Pilitteri, declaraba: “Que nadie diga que en Milán existe la mafia”.

La bandera de la asociación antimafia

La mafia en el teatro

Lamentablemente, la mafia sí que existe en Milán. Fue un valiente actor de teatro el que se atrevió a decirlo en voz alta manifestándose abiertamente en contra de la mafia invisible. Giulio Cavalli vive con escolta policial desde 2008, después de las amenazas que recibió por su obra de teatro Do ut Des, en la que ridiculizaba los ritos tradicionales de la mafia. Cavalli eligió hacer un teatro civil, comprometido, que hace del testimonio una misión y un instrumento central para avisar a la gente común del peligro inminente de las mafias, incluso en el norte de Italia.

Fotos: RICCIO/flickr; flavio.leone/flickr; Alessio Baù/flickr; btw/flickr