Sociedad

Nkosazna Dlamini Zuma, la 'Dama de Hierro' africana

Artículo publicado el 15 de Abril de 2014
Artículo publicado el 15 de Abril de 2014

Las ruedas de prensa que siguen a las grandes cumbres nos tienen acostumbrados a promesas sobre grandes pactos y enormes cifras para cooperación económica. Por eso sorprende tanto encontrar a una mujer como Nko­sa­za­na Dla­mi­ni Zuma, pre­si­den­ta de la Co­mi­sión de la Unión Afri­ca­na (UA), que habla de las per­so­nas en sin­gu­lar y con los pies en la tie­rra.

En la con­fe­ren­cia de pren­sa de la úl­ti­ma cum­bre entre la Unión Europea y África, Dla­mi­ni Zuma no entró a de­ta­llar los acuer­dos pre­via­men­te des­me­nu­za­dos por Ba­rro­so, Van Rom­puy y Moha­med Ould Abdel Aziz, pre­si­den­tes de la Co­mi­sión, del Con­se­jo Eu­ro­peo y de la Unión Africana (UA) res­pec­ti­va­men­te. Entre tanto líder y tanto pre­si­den­te, des­ta­có la na­tu­ra­li­dad y ca­li­dez hu­ma­na de Dla­mi­ni Zuma, quien habló ante la pren­sa sin dis­cur­so im­pre­so.

En su in­ter­ven­ción ex­pli­có como los jó­ve­nes es­tu­dian­tes afri­ca­nos con for­ma­ción son bien­ve­ni­dos a Eu­ro­pa mientras que aquellos sin cua­li­fi­ca­ción mue­ren en el mar o en el de­sier­to: "Si con­cen­trá­ra­mos nues­tros es­fuer­zos en la for­ma­ción de nues­tros jó­ve­nes, no vi­vi­ría­mos más casos como Lam­pe­du­sa, sino que en­tra­rían a Eu­ro­pa por los ae­ro­puer­tos". Dla­mi­ni Zuma re­mar­có las ven­ta­jas com­pa­ra­ti­vas entre Eu­ro­pa y Áfri­ca, sien­do este úl­ti­mo un con­ti­nen­te con vas­tas su­per­fi­cies cul­ti­va­bles, gran­des áreas de pesca inex­plo­ra­das, una pi­rá­mi­de po­bla­cio­nal de rá­pi­do cre­ci­mien­to y un gran atrac­ti­vo tu­rís­ti­co.

A tra­vés de sus pa­la­bras se veía un con­ti­nen­te con su­fri­mien­to y di­fi­cul­ta­des, sí, pero tam­bién con un enor­me po­ten­cial si se actúa en blo­que para con­se­guir la pa­ci­fi­ca­ción y de­mo­cra­ti­za­ción de todos sus paí­ses. Su in­ter­ven­ción pau­sa­da y re­fle­xi­va con­clu­yó con la idea de que "es el mo­men­to de im­ple­men­tar de ver­dad lo que hemos ha­bla­do y con­ver­tir­nos así en dos gran­des con­ti­nen­tes".

Mujer po­lí­ti­ca for­ja­da en el ac­ti­vis­mo

Na­ci­da en Su­dá­fri­ca en 1949, se in­vo­lu­cró du­ran­te su etapa como es­tu­dian­te en la ANC (Afri­can Na­tio­nal Con­gress) para lu­char con­tra el sis­te­ma apart­heid. Se exi­lió en 1970 a In­gla­te­rra donde acabó la li­cen­cia­tu­ra de Me­di­ci­na y con­ti­nuó con su ac­ti­vis­mo or­ga­ni­zan­do el mo­vi­mien­to anti-apart­heid en el ex­tran­je­ro.

Cuan­do se le­ga­li­zó la ANC en 1990 vol­vió a Su­dá­fri­ca y, tras las pri­me­ras elec­cio­nes de­mo­crá­ti­cas ga­na­das por Nel­son Man­de­la, se con­vir­tió en Mi­nis­tra de Sa­ni­dad. En ese pues­to, Dla­mi­ni-Zu­ma re­for­mó el se­gre­ga­do mo­de­lo de sa­ni­dad pú­bli­ca y fa­ci­li­tó el ac­ce­so a los cui­da­dos sa­ni­ta­rios bá­si­cos a los más po­bres. Des­pués es­tu­vo du­ran­te 10 años como Mi­nis­tra de Asun­tos Ex­te­rio­res donde se alabó su ges­tión para aca­bar con la gue­rra en la Re­pú­bli­ca De­mo­crá­ti­ca del Congo. En 2009 saltó al Mi­nis­te­rio del In­te­rior, donde agi­li­zó la pe­sa­da y lenta bu­ro­cra­cia es­ta­tal y lim­pió el de­par­ta­men­to de irre­gu­la­ri­da­des, con­si­guien­do nada menos que la pri­me­ra au­di­to­ria lim­pia en 16 años. En 2012 dejó el Mi­nis­te­rio del In­te­rior para con­ver­tir­se en la pri­me­ra mujer en li­de­rar la Unión Afri­ca­na (UA). Su elec­ción rom­pió con una norma no es­cri­ta: los paí­ses más gran­des del con­ti­nen­te no de­bían sen­tar­se en la pre­si­den­cia del or­ga­nis­mo por temor de los paí­ses pe­que­ños a una ins­tru­men­ta­li­za­ción de la UA.  Sin em­bar­go la dama de hierro afri­ca­na, como la lla­man al­gu­nos, ya ha de­ja­do claro que ella acude a sus reunio­nes en con­di­ción de Dla­mi­ni Zuma, y no en nom­bre de su país. Se des­cri­be a sí misma como una "líder vi­sio­na­ria con una pa­sión in­creí­ble por el con­ti­nen­te afri­cano" al cual quie­re re­pre­sen­tar desde la Unión Afri­ca­na "con­so­li­dán­do­la como una ins­ti­tu­ción pan­a­fri­ca­na de pri­me­ra línea".