Sociedad

Novelero

Article published on 12 de Marzo de 2008
Article published on 12 de Marzo de 2008

La palabra “fin” desfila en la pantalla y el corazón se nos sale del pecho. Hombres y mujeres a quienes os gusta, como dicen los franceses, “cultivar la florecilla azul”, no os preocupéis más: esta debilidad, esta dulce inocencia culpabilizante, se extiende por toda Europa entre corazones blandos y noveleros.

Esta expresión francesa proviene del joven escritor alemán Novalis, que murió a los 29 años (¡snif, …!), y en cuya novela inacabada Enrique de Ofterdingen, escrita en 1811, cuenta la leyenda de un músico medieval que partió en busca de un ideal… y encontró la flor azul, símbolo de la poesía, allí mismo, a sus pies, delicadamente plantada en una tierra fértil.

Sin embargo, se puede ser un poeta sin tener que emocionarse ante un lánguido beso en el cine. Los adeptos al romanticismo barato, los incurables, son comúnmente conocidos en Alemania con la palabra rührselig, literalmente “tener el alma conmovida”. En cuanto al color azul, es el de los ojos que dan el carácter bobalicón de la gente un tanto cursi, como en la expresión Blauäugig (“ser ojos azules”).

Al otro lado del canal de la Mancha, no son lágrimas las que caen, sino el queso que gotea: a la gente cheesy le gusta el amor y los violines, y a menudo además, los saca: getting the violins out. En España, se le llama “novelero” a todo aquel que tiene su espíritu impregnado en novela de agua de rosas, creyendo que su vida es una novela. ¿En busca de la flor azul? No hagamos un novelón de ello.

Escuche todas las expresiones citadas en lengua original:

Francés: fleur bleue

Alemán: rührselig

Inglés: cheesy

Castellano: novelero