Sociedad

"¡Paga y punto!": los becarios de Bruselas se hartan

Artículo publicado el 3 de Marzo de 2017
Artículo publicado el 3 de Marzo de 2017

Cientos de becarios se reunieron en Bruselas para protestar contra las "prácticas no remuneradas en exclusiva". Los organizadores, la ONG Brussels Interns NGO (BINGO), afirman que muchas oenegés, sindicatos y empresas emplean gente de manera gratuita o por un salario menor al mínimo belga; una práctica ilegal.

Muchos graduados universitarios sueñan con ver en sus currículums el nombre de una institución europea; y lo buscan a través de unas prácticas. Muchos terminan por aceptar trabajar gratis para organismos y oenegés importantes. El pasado lunes, 20 de febrero, cien de estos graduados universitarios se reunieron enfrente de la Comisión Europea para protestar contra las prácticas gratis por ser "explotadoras y elitistas". La manifestación formó parte de una huelga, que contó con apoyos desde Washington DC, Ginebra y Viena.

En las útlimas semanas, le han salido importante enemigos a las prácticas gratis. Emily O' Reilly, Defensora del Pueblo Europeo, concluyó la semana pasada que el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) debía dejar de emplear profesionales no remunerados. La institución "emplea" a casi 800 profesionales no remunerados en todas sus delegaciones. "Las prácticas no remuneradas pueden perpetuar la exclusión social impuesta de facto a la gente joven impidiéndoles mejorar sus competencias y cualificaciones, lo que puede tener repercusiones en sus futuras carreras", dijo O' Reilly.

En declaraciones a Politicola portavoz del SEAE Maja Kocijančič dijo que tomaban nota del dictamen: "Nosotros no inventamos las prácticas no remuneradas. Se trata de una práctica muy común en bastantes organizaciones internacionales como las Naciones Unidas".

"Es inaceptable que se espere que los jóvenes profesionales trabajen gratis"

El SEAE no es la única institución de la UE que emplea gente de forma gratuita. Mientras que O' Reilly dice que las prácticas remuneradas son "la norma general" en las instituciones de la UE, las cuales emplean alrededor de mil profesionales cada seis meses, la ONG de Becarios de Bruselas (BINGO, por sus siglas en inglés) afirma que la Comisión Europea por sí sola cuenta con un número aproximado de 200 becarios no remunerados – conocidos dentro de la Comisión como “becarios atípicos”–. 

El problema se extiende también al Parlamento Europeo (PE). Un estudio reciente del Intergrupo de Juventud del PE muestra que uno de cada tres profesionales en prácticas recibe un salario menor a 600 euros al mes, mientras que uno de cada diez no cobra nada. "Es inaceptable que se espere que los jóvenes profesionales trabajen gratis", dice Terry Reintke, eurodiputada y co-presidenta del Intergrupo de Juventud.

BINGO estima que cada año las instituciones de la UE en Bruselas, así como oenegés, asociaciones industriales y compañías de asuntos públicos, emplean 4.000 profesionales que "no ganan lo suficiente".

Teniendo en cuenta la gravedad del problema, una protesta de cien personas puede parecer bastante pequeña. Bryn Watkins, miembro de BINGO, explica que es difícil organizar acciones colectivas porque "nadie tiene una identidad fuerte o especial como becario. Nadie quiere serlo para siempre. Las personas en prácticas se centran más en cuestiones cotidianas: un lugar de trabajo nuevo, un país nuevo, pensar en qué es lo que van a hacer después y quizá buscar un segundo trabajo para ganar dinero. Watkins añade que tampoco ayuda el hecho de que los a menudo los becarios estén por poco tiempo en Bruselas: "conoces a un grupo de personas, y después de seis meses ya no queda nadie".

Watkins también cuenta que existe una "brecha informativa" entre los becarios y los empleadores: las empresas saben "mucho más sobre cómo funciona el mercado y la legislación, y cómo es exactamente un puesto de trabajo". BINGO comenzó la campaña 'Just Pay'  (algo así como 'paga y punto' en español) para que la gente joven en Bruselas sepa que las prácticas gratis para graduados universitarios son ilegales en Bélgica. Watkins explica que las instituciones de la UE trabajan bajo un marco jurídico diferente, pero que las empresas y las oenegés en el sector de las relaciones públicas europeas tienen que respetar las leyes belgas, y no pueden emplear a graduados universitarios sin pagar. También piden a las autoridades nacionales que aumenten su control sobre las prácticas abusivas e ilegales de los empleadores. 

Los testimonios de los "explotados"

Al aceptar prácticas gratis, "estamos diciendo que explotar a un ser humano está bien", dice Celine, de 26 años. Ella ha hecho cuatro prácticas, de las cuales una fue no remunerada, en diversas asociaciones industriales y organismos públicos. Celine explica que las empresas contratan gente con más de tres años de experiencia para puestos 'junior', por lo que a los verdaderos 'junior' les quedan las prácticas como única opción.

Celine dice que las tareas y plazos durante sus prácticas eran exactamente las mismas que si hubiese tenido un trabajo “de verdad”: "Dejando la cuestión del sueldo de lado, los becarios no reciben un trato diferente a los otros empleados". Celine ha dejado de aceptar prácticas; ha empezado un trabajo a tiempo parcial y ha creado una red de jóvenes profesionales junto con otros voluntarios. "Nadie debería trabajar gratis, sin importar cuál sea su situación", dice. Sin embargo, admite que las prácticas le ayudaron a adquirir competencias útiles para su nuevo proyecto.

Nikolay, licenciado en derecho, también de 26 años, dice que él ha hecho once prácticas no remuneradas en diversas oenegés y empresas en Bulgaria. La mayor parte de ellas durante sus estudios universitarios: "Trabajaba generalmente a tiempo completo. Si el puesto era a tiempo parcial, hacía dos becas al mismo tiempo". No obstante, Nikolay aún tiene dificultades para encontrar trabajo: ha enviado más de cien currículums a empresas en Bélgica, Polonia, Reino Unido y Luxemburgo durante el último año, sin éxito.

Después de haber realizado unas prácticas remuneradas oficiales en la Comisión Europea, Nikolay sostiene que las instituciones de la UE deberían ser un ejemplo: "Las instituciones deberían permitir prácticas no remuneradas solo si son estudiantes que están cobrando una beca. El sistema actual crea desigualdad social, y promueve la supremacía de los países occidentales ricos y blancos."