Sociedad

Prohibido fumar a partir de 2030: se acabaron los pitillos en Finlandia

Artículo publicado el 20 de Abril de 2017
Artículo publicado el 20 de Abril de 2017

Finlandia quiere ser el primer país del mundo en establecer la total prohibición del tabaco: comienza la cuenta atrás para los pitillos, que desaparecerán en 2030.

En Finlandia, el tabaco verá dentro de poco el fin de sus días. Fumar es perjudicial para la salud y, sobre todo, un vicio cada vez más caro. Esto es algo evidente para cualquier persona que haya pasado alguna vez por delante de un estanco. Gracias al lanzamiento de múltiples campañas de sensibilización, Finlandia es uno de los países en Europa donde el número de fumadores se ha visto reducido considerablemente en las últimas décadas. Pero ha llegado el momento en el que los escandinavos quieren acabar con los cigarrillos de una vez por todas.

Ya en 2010, el gobierno finlandés anunció que 2040 sería el año límite para introducir la total prohibición del tabaco. Sin embargo, a principios de este año se ha adelantado diez años la fecha límite. De acuerdo con la nueva ley antitabaco de 2016, la cuenta atrás se detendrá en 2030. En comparación con el resto de Europa, los escandinavos vuelven a ser el adelantado de la clase: de acuerdo con un estudio de la OCDE realizado en 2015, tan solo el 15,4% de la población finlandesa fuma a diario, porcentaje parecido al de sus vecinos suecos y noruegos. Donde claramente se fuma mucho más es en Grecia (27,3%), Hungría (25,8%) y Letonia (24,6%)

Finlandia saca la artillería pesada

Los países escandinavos se encuentran a la cabeza en Europa en lo que se refiere a la concienciación sobre la salud, la justicia social y la igualdad. El informe anual elaborado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el World Happiness Report, también confirma la alta calidad de vida en los países escandinavos. En los cinco primeros puestos se encuentran tres países escandinavos: Noruega, Dinamarca y Finlandia. Entre los finlandeses, el compromiso con la naturaleza, la protección del medio ambiente y el culto a la salud son valores que propician la liberación de hormonas de la felicidad. Las adicciones, enfermedades circulatorias y la infertilidad quedan fuera de la ecuación.

El gobierno finlandés pretende acabar desde hace tiempo con el consumo de tabaco. Y lo está logrando. Si se compara el periodo desde 2005 hasta 2015, se detecta una clara tendencia sobre todo entre los jóvenes de 14 hasta 20 años: fumar ha dejado de estar de moda. Desde 1978, la publicidad del tabaco está prohibida en Finlandia, desde 1995 no está permitido fumar en edificios públicos y, desde 2012, tampoco se pueden exponer las cajetillas de tabaco en las tiendas. Además, los precios del tabaco y del alcohol son, en comparación con otros países de Europa, mucho más elevados.

Los nuevos detectores de humo finlandeses

Sin embargo, para que en 2030 se hayan esfumado por completo de la mente de los finlandeses los cigarrillos (normales y electrónicos), así como el tabaco de mascar y en polvo, son necesarias medidas más drásticas. Imagina la siguiente situación: un vecino enciende tranquilamente un cigarrillo y la nube de humo acaba en tu balcón. Una metedura de pata que podría limitar bastante la libertad de tu vecino.

Desde principios de este año, las cooperativas de viviendas pueden prohibir a los inquilinos fumar en sus propios balcones, terrazas o patios (está claro que alguien tiene que chivarse antes). Los dulces con forma de cigarro o de pipa también han dejado de estar a la venta para evitar que los jóvenes caigan en la tentación. Los cigarrillos de chocolate han pasado a ser recuerdo de aquellos cuya infancia transcurrió durante los noventa. ¿Una auténtica pesadilla o un gran amor al prójimo por parte de los escandinavos?

Se ha anunciado un programa totalmente nuevo. Cada vez va a resultar más difícil a los vendedores finlandeses poner a la venta estos productos: las licencias para la venta de tabaco ya se conceden desde hace años acorde a la superficie del establecimiento, pero ahora se le suma un sustancioso coste adicional de 500 euros por cada máquina. Con ello se persigue reducir el consumo mediante impuestos elevados, pero también lograr que la venta cada vez sea menos rentable.

Aun así, ahora se corre un nuevo riesgo y es que lo prohibido sabe mejor. ¿Hasta qué punto es razonable esta criminalización del tabaco en vez de invertir en medidas preventivas para fomentar la información sanitaria? Por supuesto, el gobierno finlandés tiene respuesta para esta pregunta. "El problema tiene que erradicarse de manera sistemática desde distintos frentes", declaró para la CNN Kaari Paaso, experto en prevención del Ministerio de Salud finlandés. En esta lucha de libertades, lo que parece evidente es que un descenso en el consumo del tabaco no conduce a la infelicidad. Aunque, por si acaso, estaremos pendientes de los índices de felicidad de los próximos años.