Sociedad

Rainer Höss, el nieto del comandante de Auschwitz: “El populismo es propaganda”

Artículo publicado el 19 de Mayo de 2017
Artículo publicado el 19 de Mayo de 2017

Hace poco se publicó en Francia Das Erbe des Kommandanten (El legado del comandante), la autobiografía de Rainer Höss. "Lo he destruido": estas palabras reflejan a lo que se ha dedicado este pastelero, nieto del vigilante de Auschwitz Rufdolf Höss, tras despertar de un coma de seis meses. Desde entonces lucha contra la ultraderecha. Entrevista a un maestro de la supervivencia.

cafébabel: Nunca llegó a conocer a su abuelo, el verdugo de Auschwitz. ¿Pudo aun así redactar este legado?

Rainer Höss: Crecer en una familia muy involucrada en la política siendo el nieto de un genocida no es un legado agradable, claro está. Habría preferido que mi abuelo hubiese sido jardinero o prisionero, así pertenecería al otro bando y tendría menos problemas. Pero creo que he logrado cambiar algo, sobre todo en mi propia familia, en mis hijos.

cafébabel: Usted era pastelero. ¿Se acuerda del momento exacto en el que decidió que quería involucrarse?

Rainer Höss: No, fue algo inconsciente. Siempre me centré en mis hijos. En protegerlos y en impedir que se perpetuase el horrible adoctrinamiento que se dio en mi propia familia. Tuve hijos bastante pronto, a los diecisiete. Y por aquel entonces ya sabía que mi hijo no debía mantener el contacto con mi padre. Quería evitar que sufriese el miedo de pasar por lo mismo por lo que yo pasé. Después, una cosa llevó a la otra. He asistido a las clases de mis hijos. Nunca he ocultado lo que hago y cómo lo hago.

cafébabel: ¿Les molesta a sus hijos que su padre vuelva a retomar este tema? ¿No está su familia a todas horas en el foco de atención?

Rainer Höss: No, mis hijos han logrado mantenerse al margen. Y si les preguntan por su padre, se limitan a responder: "¿Y qué? ¿Tienes algún problema? ¿Eres fascista? A ti también debería interesarte lo que hace". Mi nieta mayor de 15 años me dijo un día: "Abuelo, cuando te jubiles, yo continuaré". No hay mayor honor para un abuelo. Esto me hace pensar que he hecho bien mi trabajo.

cafébabel: Critica cómo Alemania ha afrontado este tema. ¿Existe el peligro de que nuestra historia caiga en el olvido?

Rainer Höss: Ya se ha olvidado en gran parte. Me irrita que en el colegio se liquide el tema del Holocausto en cuestión de seis horas. No es agua pasada cuando ves lo que está ocurriendo en Europa. Me molesta la superficialidad. Y la muletilla de que ya han pasado setenta años desde aquello. Como si hoy en día no quedasen nazis.

cafébabel: Cuando se habla de populismo de derecha aludiendo a partidos como AfD en Alemania o el FN en Francia, ¿le parece que es un término apropiado?

Rainer Höss: Considero que el populismo es parte de la propaganda. La propaganda es negativa y sigue un único propósito: aislar a uno o a varios grupos. Creo que aunque se usasen términos más concretos, gran parte de la población no lo comprendería, porque no se han informado acerca del tema. Trabajo desde hace algún tiempo con el suceso de Oradour (matanza en Oradour-sur-Glâne ejecutada por el cuerpo de combate Waffen-SS en 1944). Este sería un buen ejemplo. Recibí llamadas de franceses que me dijeron que no se habían involucrado en absoluto. Para destapar al Frente Nacional basta con ver que la gente nunca abre del todo los ojos cuando Marine Le Pen está en el escenario, sino que solo se fijan en el cartel donde aparece su nombre de pila. Ninguna mención a Le Pen o al Frente Nacional. Aun así, todo el mundo sabe que en el fondo toda su familia es fascista, sobre todo su padre, un ultraderechista que niega el Holocausto. Su hija es de la misma opinión, tal y como dejó patente al proponer algunos temas en el Museo de la Shoa. Es tan solo una versión más moderada.

cafébabel: Los franceses denominan dédiabolisation ('desdiabolización') a este tipo de moderación, ya que se conoce que Marine Le Pen rompió con su padre Jean-Marie Le Pen. ¿No cree que es posible renunciar a este pasado? Ella misma fue quien renunció a la ideología de sus antepasados.

Rainer Höss: Entonces debería ser otro partido. Entre ella y yo hay diferencias abismales. Soy auténtico; ella, no. Defiendo algo por lo que me reprenden. Pero no se van a librar de mí tan fácilmente, soy como un mal vicio. Esta señora intenta ocultar su ideología tras un bonito telón azul. Veo lo mismo en el AfD: nadie se para a mirar detenidamente el programa del partido ni hace preguntas que quizás provoquen que a la mujer le entren sudores fríos. ¿Qué ocurriría si una Le Pen, una Petri (expresidenta del AfD) o un Wilders llegase al poder? Ocurriría lo mismo que ha ocurrido en Turquía: Erdoğan. La Democracia se convertiría en una clara dictadura, una empresa unipersonal que dirigiría un país entero como le viniese en gana. Igual que en Corea del Norte.

cafébabel: Justo tras las votaciones en Francia el pasado fin de semana ha habido una especie de aceptación, cuando hace quince años hubo una enorme agitación. ¿Nos estamos acostumbrando a este brote de ideas de la derecha?

Rainer Höss: Creo que el tema se ha dejado apartado y que hay mucha ignorancia. El egoísmo vuelve a ser el protagonista. Y esto tiene que ver en parte con la política. Apenas se respiran aires de cambio. En Francia continúa de algún modo reinando la ideología que marcó el cambio de siglo. Aun así, Macron parece ser un hombre joven e innovador. Es fiel a sus principios, incluso en lo de que le saque 24 años su mujer. No lo oculta en absoluto.

cafébabel: Sin embargo, los jóvenes franceses han votado a la izquierda y a la derecha en la primera vuelta electoral. ¿Qué le gustaría ofrecerles a aquellos que se sienten aislados de la sociedad?

Rainer Höss: Sobre todo que no se desanimen, que no tiren la toalla. Hay bastantes posibilidades de analizar todo con una mirada crítica. Ya lo hacen de hecho con sus teléfonos inteligentes. Por extraño que resulte, no dan un paso más. Saben qué coche quieren, qué mujer, qué casa, pero no saben qué ideología política ni qué desean para su propio país. Hay que hacerle caso a la intuición y ver más allá, observar los hechos tal y como son y no dejarse guiar por el rebaño de ovejas. Hay que intentar huir de la masa, es decir, destacar sobre los demás. Así es como funciona.

cafébabel: ¿Cómo pueden involucrarse los más jóvenes en la lucha contra la ultraderecha?

Rainer Höss: Hemos fundado una plataforma en Facebook: Footsteps, donde se explica la historia contemporánea enmarcada en el contexto actual. Queremos llegar a la gente joven. Y creo que no soy el viejo pocho que quizás esperan. No me asusta dirigirme a los demagogos. En Suecia me preguntaron jóvenes de quince años si podía hacer un vídeo con ellos. Querían algo distinto al clásico vídeo promocional. Me contaron su proyecto, acudí y el éxito les dio la razón. Estoy muy orgulloso de estos jóvenes, porque mostraron valor. Hemos hecho retroceder a los ultraderechistas de Suecia (el SD) más de un 8 %. Llegar a acuerdos y construir puentes: eso es lo que me gustaría lograr.

cafébabel: Algunas personas critican que quiere hacer negocios con la historia de su familia. ¿Cómo resonde a estas acusaciones?

Rainer Höss: ¿Cómo debería responder? Hay personas que se resisten a la educación e intentan imponer su opinión por encima del resto. Pero no lo lograrán. Hace tiempo que me daban por muerto y sigo aquí. Crezco con cada iniciativa. Y lo mejor de todo es que otras personas crecen conmigo. En mi familia he creado una generación de activistas. Quien afirme lo contrario es imbécil. Mi hija se ha casado con un musulmán. Me parece estupendo. Multiculturalidad en una familia que fue nazi. Matrimonio mixto, sangre y toda esa palabrería... ¡La he destruido!

cafébabel: En Alemania también está en pleno auge la sátira sobre el tema del Tercer Reich, un fenómeno bastante reciente. ¿Le parece bien que una tragedia histórica se afronte con humor?

Rainer Höss: Cualquier medio es lícito para educar a las personas. Hay gente a la que no le gustan los hechos a secas, sino que prefieren un añadido de humor. Böhmermann ha hecho algo estupendo. Pero en seguida se ven las reacciones: quien se pica, ajos come. Erdoğan reaccionó en seguida, porque la verdad no le gustaba. Yo también lo aprendí por primera vez con los supervivientes. Trataban con gran sarcasmo y humor negro el tema del Holocausto. Al principio me avergonzaba. Ahora yo también he aprendido a hacerlo.

cafébabel: Los países vecinos ven Alemania como el país líder, lo desprecian, se burlan y también lo admiran. ¿Cuál crees que tendría que ser la función de Alemania en el contexto europeo de hoy en día y a escala mundial?

Rainer Höss: Tras el nacionalsocialismo, los alemanes han demostrado que han sabido renacer de sus cenizas igual que el fénix, pese a todos los problemas que el país sigue arrastrando. Sobre todo ahora que está teniendo lugar la crisis de los refugiados: soy de la región de Baden-Wurtemberg y fuimos los primeros en acoger a 12.000 niños traumatizados. En nuestra zona no hay lugar para los ultraderechistas, no tenemos ningún Pegida.

cafébabel: Pero el AfD es una fuerza política bastante importante en Baden-Wurtemberg.

Rainer Höss: Muchos son votantes por frustración. Desde mi punto de vista, el AfD acabará consigo mismo. No me preocupa demasiado. Solo creo que nos esperan los problemas si los ultraderechistas llegan al poder en Europa, como Farge de Ukip, Le Pen u Orbán en Hungría, lobos vestidos de corderos. No podemos hacer frente a todos.

cafébabel: En comparación con el resto de Europa, en Alemania la derecha apenas tenía fuerza. Pero con la llegada de AfD y de Pegida, en los últimos años ha vuelto a despertar el racismo. ¿De dónde proviene este patriotismo?

Rainer Höss: A mis alumnos siempre les digo que Dios ama a las personas estúpidas, porque crea muchas. Nunca nos desharemos por completo del fascismo o del nacionalsocialismo, siempre nos acompañarán.

cafébabel: Pero ¿es posible tachar a tantos votantes de estúpidos? ¿No habría que tomarse en serio las preocupaciones de la población?

Rainer Höss: Cuando veo a la gente desfilando, todos ahí con sus peinados, y escucho lo que dicen, me gustaría responderles: "siéntate conmigo un momento o ven conmigo a Auschwitz". Ya he tenido varios encuentros así. No hay que apartar los problemas. Yo también me he enfrentado a los problemas de mi familia, en todas sus posibles formas, colores y facetas. Y todavía vivo, soy feliz. No quiero hacer otra cosa. La confrontación se ha convertido en mi profesión.

cafébabel: Tiene un trozo de esta confrontación literalmente debajo de la piel. Hace algunos años se tatuó la estrella de David. ¿Podemos verla?

Rainer Höss: No, eso es privado [se ríe]. Pero más que nada es que aquí en París hace mucho frío. El tatuaje representa mi respeto a los supervivientes que han confiado en mí. No me han juzgado por mi familia o procedencia. Y quería rendir homenaje a estas personas de alguna manera. Claro está que podría haberles dejado una golosina de mazapán sobre la mesa, pero quería dejarles algo que perdure más allá de su muerte. Otorgarles la sensación de que continúan viviendo. No es una llamada de atención sobre lo duro que soy, esto solo es para los tres supervivientes y para mí. Representa nuestra unión, nuestra comunidad. Ya no somos nietos de nazis y víctimas. En muchos casos me adoptaron en su familia. Y esto me dio valor. Me gustaría que sobreviviesen el mayor tiempo posible. Porque son el último bastión que nos permitirá resistir a aquellos que niegan el Holocausto, como Le Pen u OrbánSon testigos de esa época. Si no hay más gente como ellos, nos vendrá de lleno toda esa oleada de basura.

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Rainer Höss: 'Das Erbe des Kommandanten' (2013) - en francés: 'L'Héritage du commandant' (Notes de Nuit 2016)