Sociedad

Roberto Saviano: “¿España?, para la Camorra es la Costa nostra”

Article published on 16 de Octubre de 2007
Article published on 16 de Octubre de 2007
Inversiones en la Costa del Sol y barrios marginales franceses. Segunda entrega de la entrevista con el autor de Gomorra, que tampoco ahorra una dura crítica hacia Beppe Grillo: “¿La antipolítica? Preocupante”.

Lee a la primiera entrega

En una entrevista a El País en 2006 se quejaba Ud. del desinterés de la clase política española por el fenómeno camorrístico. ¿Desde entonces ha cambiado algo?

Si los lectores se mueven algo más se moverá. El lector es un consumidor, sólo que a diferencia del consumidor de yogures, el lector puede, consumiendo, pretender que esas palabras que lee ganen un espacio. Muy diferente de la época de Pasolini o de Jean-Paul Sartre, cuando la autoridad de sus acciones –mucho más políticas– despertaba el interés de los medios de comunicación con independencia de la atención del público. En la actualidad, escribir sobre la Camorra y que nadie te preste atención significa condenarse a las quejas, a las difamaciones, a la soledad. En este sentido yo me siento un privilegiado.

¿En los otros países europeos cómo se combate la mafia? En la entrevista a “El País” no parecía Ud. muy contento.

Es cierto, no estaba contento porque en Europa vamos atrasados. En España, hasta el año 2000, no existía la extradición por motivos mafiosos. En Inglaterra no existe el delito de asosiación mafiosa. En Francia no se puede interceptar una conversación telefónica de un camorrista porque no existe la posibilidad de investigar si eres un mafioso, sino sólo si cometes delitos de mafia (asesinatos, extorsiones, etc.).

¿El delito de mafia existe sólo en Italia?

Tal y como se concibe en Italia, sí.

¿Cuál es el país europeo más liado con la Camorra?

Sin lugar a dudas España. Es allí donde se tratan los negocios colosales de la Camorra, que giran alrededor del tráfico de estupefacientes y del lavado de dinero sucio gracias al sector inmobiliario.

Los camorristas llaman a La Costa del Sol “Costa Nostra”. Ven el mundo como una especie de juego de Risk en donde las diferentes familias se apropian de un determinado territorio. Resumiendo, yo creo que el problema o se trata en un ámbito europeo o no hay nada que hacer.

En una entrevista dijiste que España es para los camorristas lo que fue la Francia de la doctrina Mitterand para los brigadistas rojos italianos de los setenta. ¿No existió ninguna doctrina Aznar?

...o Zapatero, podríamos decir. El recibimiento hecho a la camorra es mucho más sutil. El negocio de la cocaína y las inversiones en el scetor inmobiliario irrigan la economía española. Existe un acuerdo tácito según el cual la criminalidad napolitana puede hacer negocios con la condición de que no desencadene acciones “militares” [violentas]. Claro que depués de los atentados del 11 de marzo de 2004 [de matriz islámica – Ndr.] España ha ha apretado un poco las tuercas, aumentando el control de las costas.

Así, ahora la droga se desvía hacia los puertos de Amberes, Rostock o Salerno. Por cierto, que esos atentados fueron financiados con el dinero del narcotráfico. Claro, es más fácil hablar de los talibanes desde el punto de vista de la teología islámica pero ni se considera la posibilidad de no hablar del aspecto criminal, sus vínculos con la mafia turca. Son hechos que saltan a la vista. Yo nunca he contado cosas o hechos secretos.

Estamos en París, tierra de barrios de periferia. ¿Es posible hacer una comparación con la degradación urbana de Nápoles? Secondigliano, depues de todo, es un mega-barrio de casas populares.

Yo diría que sí, sobre todo si piensas en la estructura social. Seguir considerando la periferia como una parte muerta del territorio urbano es una estupidez mucho más italiana que francesa. La periferia en realidad es la ciudad que todavia no se ha realizado. Claro, su producción es casi siempre delictiva. La diferencia abismal entre el Secondigliano napolitano y el Saint Denis parisino es que en Francia no existe una infraestructura empresarial organizada por parte de las asociaciones delictivas. De hecho, los napolitanos las joden si surgen. Una canción de los Cosang dice: “Francia se lo cree, pero allí no existe un sistema para pagar los sueldos y, peor todavía, no se le hechan las culpas a quien hace las leyes”. Un modo de decir “París se quema” pero sepan que en Francia no hay mezcla entre la criminalidad organizada y la política. Los barrios suburbanos no han producido una mafia seria, capaz de hacer un salto de calidad en su organización delictiva. Poseen pequeñas pandillas, pero pienso que tarde o temprano sucederá también allí todo lo que tenemos en Nápoles. Por ejemplo, en este momento, todas las minorías del Magreb son dirigidas por la mafia turca.

¿Ves un cambio en las nuevas generaciones con respecto a la Camorra?

Hay muchas ganas de entender. Unas ganas que no tenían las generaciones anteriores. Ya no ven a los camorristas como los amigos del partido democrisiano, y además este hecho es divertido: los jóvenes tienen como ídolo al boss Cosimo Di Lauro , “yo como joven” ¿por qué tengo que identificarme con Prodi o con Berlusconi? Por desgracia, el único poder que expresa una cierta épica es el criminal.

¿Qué piensas del agitador Beppe Grillo?

Ha hecho cosas fundamentales como las investigaciones sobre corrupción que luego pone en escena en el teatro, pero el clima antipolítico que se respira en Italia temo que sea demasiado generalista, un poco preocupante. Yo quisiera que la política volviera a personajes como Antonio Cangiano, el vice alcalde de Casapesenna que se negó a hacerle ganar un contrato a la Camorra y que luego recibió un disparo en la espina dorsal. A mi me gustaría que se volviera a una política hecha de denuncias y de transformaciones.

En una entrevista a cafebabel.com, el ecritor napolitano Erri De Luca dijo que su libro Gomorra “es un fotograma muy bien encuadrado (...) pero que después de un mes ya está desfasado” . ¿Qué opina?

Mmm..., que no conoce bien esta realidad..., claro que todo cambia enseguida, pero los modelos económicos que se describen en el libro no: porque no son sólo los modelos de la criminalidad, sino del capitalismo mismo.

De Luca decía que “en la literatura no tiene que existir la intención de ser comprometida, por que correría el riesgo de volverse insustancial”

Yo le respondo a De Luca con una frase muy simple de Céline cuando le preguntaron “¿para Ud., cuantas maneras existen de hacer literatura?” y contestó: “Existen sólo dos, hacer literatura y papar moscas”. A mi, papar moscas no me interesa. Luego, si he logrado hacer literatura eso no lo sé.

Estamos en la época de las enciclopedias universales, de Wikipedia. ¿Si tuviera que definir a la Camorra?

Le puedo decir que la primera frase sería sin duda alguna “organización empresarial delictiva”.

Realización: Nicola Scarpelli