Sociedad

Siria-UE: volver a empezar

Artículo publicado el 3 de Enero de 2007
Artículo publicado el 3 de Enero de 2007
¿Servirá la estrategia del palo y la zanahoria con el único socio del Mediterráneo con el que la UE no ha firmado un acuerdo de asociación?

Ingerencias en el Líbano, derechos humanos en peligro y apoyo a Hizbulá. Estas tres espinas hacen que las valoraciones de la Unión Europea con respecto a Siria sean muy rigurosas. El informe redactado por la europarlamentaria Véronique De Keyser, así como la resolución de la asamblea de Estrasburgo adoptada el 26 de octubre de 2006, hablaban claro: aún no ha llegado el momento de un Acuerdo de Asociación entre la UE y Siria. Sin embargo, la firma de dicho acuerdo sigue siendo el objetivo a alcanzar para “dar un impulso decisivo a las reformas políticas, económicas y sociales". Y de esa forma anclar Damasco a Europa.

2 millones de euros para la “sociedad civil” siria

Siria es el único de los nueve países de la orilla sur del Mediterráneo que forman parte del llamado Proceso de Barcelona con el que la UE aún no ha firmado este tipo de acuerdo. En 2004, las arduas negociaciones con Damasco concluyeron con la rúbrica del texto definitivo. Sin embargo, el Consejo nunca dio la luz verde política a este texto.

Aun así, la lluvia de ayudas no se ha detenido en todo este tiempo, y el peso de la UE en la economía siria se mantiene intacto (véase cuadro al final). En 2005, el programa MEDA entregó a Siria millones de euros para apoyar a las asociaciones sin ánimo de lucro y favorecer el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas. Este programa para el desarrollo de la sociedad civil, por ejemplo, financiado con 2 millones de euros, estaba enfocado a crear un ambiente que permitiese reforzar el papel de la sociedad civil. De acuerdo con el periodo de programación 2007-2013, Siria podrá disfrutar de los fondos previstos por el Instrumento Europeo de Vecindad y Asociación (European Neighbourhood and Partnership Instrument), que sucederá al programa MEDA. La dotación total para los países beneficiarios se eleva a más de 11 millones de euros repartidos a lo largo de todo el periodo, con la condición de que sean utilizados para “promover el buen gobierno y un desarrollo social y económico equitativo”.

La administración pública, en el punto de mira de las ayudas

Entre las actividades apoyadas destacan las destinadas a la formación de la clase dirigente y de la administración pública. Este tipo de acciones no producen frutos perceptibles de inmediato, sino que funcionan a largo plazo. Una administración pública eficiente –explican en Bruselas– tiene consecuencias positivas tanto para la competitividad como para el nivel de democratización del país. Ejemplo de ello es el proyecto –financiado por la Comisión Europea– de un consorcio formado por tres socios especializados en el sector: la griega Placet Sa, la francesa Bceom y la italiana Formez. Las acciones concretas que se pondrán en marcha en enero de 2007 dentro del marco del proyecto son pocas pero muy claras: apoyar a los tres organismos sirios que desempeñan un papel clave en la modernización de las políticas económicas (el Ministerio de Finanzas, el Ministerio de Economía y Comercio y la Comisión Estatal de Planificación) y fomentar el “cambio de mentalidad” de la clase dirigente económica y política de Siria. Un proceso que finalizará en abril de 2008 y que se centrará en reorganizar los puestos de dirección y la estructura empresarial y optimizar los procesos laborales y la gestión de los recursos humanos. El inmenso patrimonio cultural sirio es el primer campo para el que se ha solicitado expresamente la intervención, según las indicaciones proporcionadas por los expertos sirios que se han interesado por el proyecto.

¿Qué empuja a los países miembro a cooperar con Siria? “En el caso de Italia, las relaciones con Siria llevan tiempo consolidadas, y los recientes acuerdos, como el relativo a la protección de las inversiones, deberían conducir a un incremento de la presencia de inversores italianos en Siria“, explica Lucia Santuccione, del Formez. “También se han reforzado las relaciones económicas y culturales entre las instituciones italianas y sirias, que podrían crecer aún más como consecuencia de la pacificación de la zona y de la superación de las crisis políticas acrecentadas durante el año 2006”.

Ciertamente, con las sospechas sobre la implicación de Damasco en el asesinato del político libanés Pierre Gemayel, la situación está lejos de desbloquearse. Sin embargo, la visita a finales de diciembre de 2006 de una delegación de senadores de los Estados Unidos encabezada por el ex-candidato a la Casa Blanca, John Kerry, podría ser signo de un próximo relanzamiento de las relaciones entre Damasco y Occidente. Por lo demás, la comisaria de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero Waldner, lo dejó claro ante el Parlamento europeo el 26 de octubre: “No debemos cortar los lazos con Damasco”. El Acuerdo de Asociación sigue sobre la mesa, a la espera de la decisión del Consejo. Las recientes declaraciones de Siria acerca del cumplimiento de la resolución de la ONU 1701 y de retomar las negociaciones de paz con Israel van en la buena dirección. Ahora es necesario que haya hechos. Si se confirma la voluntad de descongelar la situación por parte de Siria, es posible que la UE plasme su firma en el Acuerdo ya concluido en el año que comienza.

SIRIA: EL PESO DE LA UE EN CIFRAS

259

Los millones de euros concedidos a Siria desde 1995 en el marco del Programa MEDA

580

Los millones de euros prestados por el Banco Europeo de Inversiones en el mismo periodo

40%

El porcentaje del comercio sirio con la UE, que es, por tanto, el primer socio comercial de Siria

Observe nuestra fotogalería sobre Siria, elaborada por nuestro corresponsal Mathieu Baudier