Sociedad

Y Dios creó a las suecas: El mito de la perfección hecha mujer

Article published on 4 de Agosto de 2009
Article published on 4 de Agosto de 2009
Altas y esbeltas, rubias de ojos azules… La lista de tópicos sobre las suecas es interminable. Siempre cortejadas por hombres y envidiadas por el resto de mujeres, ¿cómo viven las suecas ser protagonistas de este tipo de estereotipos?

(alvaro tapia hidalgo/flickr)El mito de las suecas comenzó en los años 60. Fellini muestra al mundo entero la figura de Anita Ekberg en La Dolce Vita. La imagen de la actriz sueca relajándose en la Fontana de Trevi quedará grabada en el imaginario colectivo. Y las películas en las que actúan guapas suecas de esculturales cuerpos se suceden. En España, Tres suecas para tres Rodríguez llega a las pantallas en 1975, pocas semanas después de la muerte de Franco. En la película, tres jóvenes escandinavas de vacaciones se exhiben en bikini en la playa de Torremolinos y seducen abiertamente a los tres españoles. En un país que por entonces conservaba un fuerte sentimiento católico, el film había causado sorpresa y molestado a más de un creyente. El mito de ‘la sueca’ había nacido.

“Era la atracción de los chicos”

Sí, las suecas puedes ser muy altas, rubias y atrevidas. Pero paseando por las calles de Estocolmo o Malmöe, ¡es muy posible que os crucéis con morenas bajitas bastante tímidas! Axeline tiene 20 años. Nacida en Göteborg, actualmente pasa su año Erasmus en París. Nada más llegar a la ciudad del Sena, Axeline se dio cuenta rápidamente de todos los tópicos que rodean a las suecas. “Cuando llegué a mi piso era la atracción de los chicos. Esperaban a una juerguista despampanante y creo que les decepcioné un poco. Los franceses, italianos o españoles que intentan ligar con nosotras no entienden que cuando vamos de vacaciones o de Erasmus solo queremos pasarlo bien, no seducir a todo lo que se mueve. En casa no podemos comprar alcohol por ejemplo, por eso cuando viajamos aprovechamos al máximo y a veces nos dejamos llevar demasiado”.

(soleir/flickr)

En Suecia las prefieren morenas

Si en el resto de Europa nos podemos tomar el tema a broma, en Suecia se toman los estereotipos con más seriedad. Se culpa de esa imagen de la rubia despampanante a la televisión, la cultura y la publicidad. “El pelo rubio y la delgadez son características físicas que aparecen sin parar en las televisiones y revistas de hoy. Sin embargo, la mayoría de mujeres no son rubias y se tiñen el pelo. Las mujeres de fuera puede que envidien su aspecto y quieren acercarse a su apariencia física”, explica Tiina Rosenberg, profesora de sociología y especialista en estudios de género en la Universidad de Lund.

¿Son entonces las suecas envidiadas por el resto de mujeres que intentan desesperadamente parecerse a ellas y ser deseadas por los hombres, que las ven como el ideal de belleza natural, sin retoques artificiales? Tina nos recuerda otra paradoja: “En los países donde hay más rubias en Europa, la rubia es a menudo considerada como una imbécil. En Suecia por ejemplo, pensamos inmediatamente que una mujer morena es más inteligente. Tenemos nuestros propios tópicos”. Y estos clichés, más o menos degradantes, irritan a las suecas. “¡No exagero cuando digo que desde que digo mi nacionalidad todos quieren seducirme! Y a veces, eso me molesta mucho. ¡A menudo tengo la impresión de que es suficiente decir sueca para que los chicos piensen que somos fáciles!” Y como se suele decir: “Cuanto más estúpido es un prejuicio, más difícil es de erradicar”.